viernes, 30 de octubre de 2026

ASCENSION AL SIETE (2.357 m).

 

Fecha: 27-09-2008.

Lugar: Macizo de Ubiña.

Desnivel: +1.220 m.


Comentario:

De nuevo otra ruta realizada en el Macizo de Ubiña que es digna de ser mencionada y reflejada en un post individual, el ascenso que realizaría en este mes de Septiembre a una cumbre muy conocida de este macizo, la pico del Siete (2.357 m), subida que me parecería tras haberla realizado con éxito en solitario más complicada que la que había efectuada semanas atrás al Pico Torrecerredo (2.648 m), máxima altura de los Picos de Europa.

Pues en esta jornada saldría en solitario a eso de las 08h30 tras dejar el coche en el aparcamiento de Tuiza de Arriba (1.220 m – 18 hab) en un itinerario que ya había realizado en numerosas ocasiones en esta zona.

Primeras luces del día en el momento del inicio de la ruta de este día. 






Tocaba subir en un primer momento hasta el Refugio del Meicín (1.560 m), ascenso que realizaría a buen ritmo.

Alcanzado el refugio ya me encaminaría a la localización del sendero que iba ascendiendo por todo el Valle de Covarrubias, subida que me llevaría finalmente a una especie de collada.

La subida hasta este punto tengo que reconocer que me costaría algo, teniendo que parar a descansar algo alguna que otra vez. De este collado tiraría a buscar la base el pico objetivo del día por otro sendero que me llevaría por terreno fácil para el tránsito, el cual iba marcado por jitos. Dicho tramo a pesar de la facilidad del terreno me costaría algo más que el anterior.

Imágenes sacadas en todo este tramo de subir que he mencionado de forma muy breve. 




















La subida en sí a este cima consistía en una buena trepada en la que a veces había agarres y en otras, la verdad, me costaría encontrarlos. Iría ascendiendo por una especie de llambria y canaleta la cual tenía mucha pendiente añadiendo a esta dificultad el que la roca estaba bastante pulida y lisa.

Iría trepando a un ritmo muy lento, asegurando cada paso, mirando y fijándome muy bien en donde ponía los pies y las manos (a veces las piernas me impulsaban buscando el mejor sitio en donde apoyar los pies). Esta trepada me obligaría a poner bastante atención, resultándome la misma mientras ascendía muy entretenida y si se puede decir “en parte” disfrutona. En la parte final de la trepada me aparecería un sendero que me llevaría todo directo hacia la cumbre de este pico del Siete (2.357 m).

Imagen de cumbre. 


Trío de imágenes del buzón instalado en su cumbre. 






Desde la cumbre imagen de todo el valle por el que había ascendido hasta la base de esta cumbre. 


Un par de vistas hacia la zona del paso de la Forqueta y en la segunda la Peña Rueda (2.152 m) saludándome a lo lejos.  




Peña Ubiña Grande (2.417 m).


Desde la cumbre obtendría muy buenas vistas de los Portillines, de los Castillines, de todo el itinerario que había empleado de aproximación para la subida, la Babia,…

Me acercaría a ver el crestón del Paso Malu en donde seguiría sacando imágenes, descubriendo entonces que el trípode se había roto.

La subida a este pico, como dije anteriormente, me parecería más peligrosa que la de la máxima altura de Picos aunque sí que es verdad que la trepada no tenía el patio que tenía “El Torre” pero me encontraría con menos agarres y como digo yo menos escalonada.

Más imágenes obtenidas. 














De la cumbre descendería hasta el paso que se encontraba entre este pico y los Castillines, intentando bajar por dicho paso directamente hasta los Joyos de la Cabra, pero renunciaría finalmente a intentarlo ya que descubriría que tenía muchísima pendiente aparte de la roca bastante lisa por lo que preferí no arriesgarme.

Me daría entonces la vuelta para tras subir unos 25 – 30 m de desnivel enlazar con el itinerario que había empleado durante la subida.

Tengo que reconocer que la bajada acojonaba mucho más que la subida, realizándola muy despacio y de nuevo fijándome en donde ponía en todo momento los pies (a veces tenía que pararme y moverme algo hacia los lados).

Me encontraría tramos bastante lisos por lo que estaría tentado a descender, renunciando para ir descendiendo con más seguridad por la canaleta de la llambría que había localizado en el ascenso (el descenso lo realizaría en muchos momentos y como se suele decir “de culo”), llegando a la parte final de la bajada y en donde ya me encontraría con trazas de sendero marcado por jitos.

Otra tanda de imágenes.  










El refugio del Meicín situado bastante abajo del lugar en el que me encontraba. 


En este punto en el que me encuentro en el itinerario de este día descubriría que había una pareja que estaban intentando ascender, preguntándome la mujer desde la distancia la mejor manera de ascender. Les indicaría la mejor forma de subir y al continuar caminando le llamaría “Elisa” ya que me parecía que podía ser Elisa Villa, la cual me respondería afirmativamente, conocida geóloga de  Asturias y que en alguna ocasión había leído algún libro de ella (libros que por supuesto tengo que  recomendar sí o sí).

Cuando al final nos pudimos reunir en el mismo punto estaríamos un rato charlando, presentándome a su pareja y de paso me comentaría que pasaría por el lugar donde yo curraba para darme algunas revistas, promesa que cumpliría a los dos días, el lunes 29-09.

Me parecería una persona muy agradable en el trato así que ya nos íbamos a despedir para seguir cada uno con el rumbo que tenía, en mi caso a la cumbre del Pico Prao Capón (2.169 m).

Un par de imágenes durante el descenso de una cumbre que parecería inexpugnable y que me quedaría por alcanzar en estos años, la cima del Cuetu Les Cabres (2.118 m).  




Imagen del aparcamiento de Tuiza de Arriba y del Pico Siegalavá (2.140 m), cumbre en el que en su día perdería una cámara de fotos.  


Continuaría entonces por sendero hasta la base de esta cumbre del Prao, donde comenzaría a subir sin problemas y en donde tras alcanzarla ya perdería un tiempo en comer algo y en seguir sacando más imágenes para la ruta (me proporcionaría muy buenas vistas de la cara norte de la Ubiña, aparte de seguir viendo con claridad el Cuetu Les Cabres y de todo el valle que bajaba hasta el pueblo de Tuiza de Arriba).

Vistas… 




















Abandonaría entonces la cumbre para emprender la bajada que realizaría sin problemas hasta la misma base, realizando desde esta zona de la base una bajada por un pedrero que se dejaba deslizar con mucha facilidad hasta una especie de loma  herbosa por la que ya bajaría hasta el collado previo a la subida del Siete (2.357 m).

Imágenes en este tramo. 







El Cueto Les Cabres (2.118 m) y la Ubiña Grande (2.417 m) vistas a medida que me iba alejando en el descenso.

Varias vistas del Pico Cerreos (2.104 m) y del collado del mismo nombre. 






Del collado ya tomaría el sendero que me llevaría directo a la zona del refugio, tramo éste en el que sacaría las siguientes imágenes. 






Una vez en el refugio ya afrontaría el último parcial del día, realizando el descenso hasta el coche a un ritmo bastante rápido.

En cuanto a las sensaciones de este día decir que no acabaría tan cansado como la ruta anterior aunque sí que notaría todavía molestias y pesadez en las piernas.

La garganta se portaría muy bien, encontrándome en este día bastante recuperado (se ve que los días anteriores estaba afectado bastante de ella por ello la menciono) gracias a que había bebido durante toda la semana el agua de cebolla cocida.

Acabaría muy satisfecho con la ruta realizada, descubriendo una zona de Ubiña y viendo  que era capaz de realizar trepadas importantes con bastante seguridad y sobre todo el saber a renunciar a seguir por algún itinerario que no me convenía.

Vería bastante “peña” practicando montaña, comiendo por otra parte tan solo 1 kit y bebiendo al final un par de litros de agua.

Como anécdota decir que se me olvidaría en casa el anorak y en su lugar metería en la mochila la parte de arriba del chándal… ¡Qué desastre era…! y como principal conclusión de la jornada sacaría que la subida del Siete (2.357 m) me parecería peor que la del Torrecerredo (2.648 m).

En cuanto a los datos de horarios, éstos serían los de esta jornada.

Salida… 08h35                  llegada al coche… 16h10

Coche al Siete……. 02h27

               Prao Capón….. 04h00

               Meicín……….. 05h13

               Coche………... 05h37

Tiempo caminando…… 05h37

Hora real…

Salida…………………. ……08h35

Llegada al Siete……………. 11h20

Parada de 35 min y salida….. 11h55

Llegada al Prao Capón………13h55

Comer 25 min y salida……… 14h20

Llegada al coche…………….  16h10

Tiempo por reloj…………….  07h35


En resumen… Muy buena ruta que todavía recuerdo por la subida a la cumbre de este día.