Día:
12-08-2002.
Desnivel:
1.280 m (aprox).
Comentario:
Aparece
ya en este post la primera ruta que me apetece reseñar en solitario dentro del
amplio historial de itinerarios que iré poniendo uno a uno por el significado
que tuvo para mí el poder realizarlos así que empiezo con la ruta que me
permitiría alcanzar el pequeño collado o quizás pequeña “horcada” o mirador
sobre el refugio del Urriellu.
En
un día completamente soleado saldría en solitario para dejar el coche en el
pequeño aparcamiento de tierra de Pandébano, antesala del collado del mismo
nombre.
Decir
que antes de la ruta de este día había ido en varias ocasiones hasta dicho
refugio aunque sí que es verdad y ahora me doy cuenta, no las anoté en la
libreta así que no me apetece remover las estadísticas y quedan sin contabilizar.
Me
acuerdo que me encontraría durante todo el itinerario de estas subidas anteriores (un par de ellas serían) caminando entre la niebla incluso con algo de lluvia que traía la misma (no había pérdida posible ya que el camino estaba y
está perfectamente marcado) hasta llegar al refugio con la esperanza de
descubrir el sol pero no tuve suerte.
Vuelvo
entonces a esta ruta y decir que alcanzaría dicho Collado de Pandébano por un
sendero que iba entre hierbas y matorral bajo para una vez en el mismo ya pillar
el sendero, en ocasiones pedregoso, que me llevaría hasta el Collado Vallejo,
excelente mirador sobre el Naranjo de Bulnes o también llamado Picu Urriellu.
El
Urriellu desde el Collado Vallejo.
De
este collado tendría que perder unos metros para estrecharse algo el sendero y
tras llanear algún centenar de metros ya seguir por el mismo para ir
ascendiendo hasta encontrarme varias “zetas” trazadas en el camino que me iban
llevando a las proximidades del refugio.
Ya
me quedaba menos para llegar al refugio en este día espectacular climatológicamente
hablando.
Alcanzaría
entonces el refugio ascendiendo cómodamente para lo que era la subida con el
objetivo de estar por sus alrededores unos cuantos minutos mientras
fotografiaba todo el entorno y lógicamente al Pico Urriellu (no lo sabía
todavía pero iba a alcanzar la pequeña horcada que se ve en la parte superior a
la drcha.).
Decidiría
entonces regresar sobre mis pasos unos centenares de metros para desviarme
ahora a la drcha del sentido de la marcha que llevaba para ir en busca de la
conocida Canal de la Celada y que descubriría tras algún centenar de metros por
sendero de piedras.
Ante
mí se elevaba enfrente dicha canal y el sendero pedregoso que se elevaba por su
izda uniendo el refugio del Urriellu para tras superar la Collada Bonita bajar
ya al Valle de las Moñetas.
La
subida por la propia canal me costaría bastante y una vez que salí a su parte
cimera vi una especie de horcada situada en este caso a la izda del picu.
Analizando
si podía alcanzar el punto máximo al que se podía llegar caminando antes de emprender
la propia escalada al Urriellu (inaccesible para mis condiciones) vería factible
intentarlo y para allá me fui.
El
sendero pedregoso y muy incómodo que tendría ya había desaparecido algunos
centenares de metros antes de coger la dirección que acabo de comentar y el
terreno que tenía por delante de mi se puede decir que era de placas muy pronunciadas
de roca pero que no me echarían para atrás ya que al pisar las primeras
descubrí que las botas de montaña que llevaba se agarraban perfectamente a este
tipo de terreno a pesar de la pendiente que tenía por delante y que pongo a
continuación en la siguiente imagen que por otra parte es de bastante mala
calidad (estoy tomando las fotos de estos años que ya están puestas en los álbumes
con el plástico de protección con el móvil y el resultado es el que se ve).
Matizar
que para mí lógicamente todas estas imágenes tienen un valor más que
sentimental que todavía se ha acentuado debido a mi enfermedad.
La
pared de escalada con algo de zoom.
Poco
a poco y disfrutando de la subida y con las paredes del Naranjo a escasas
decenas de metros fui sumando metros de ascensión para llegar al punto que
quería y cuál sería mi sorpresa cuando descubriría unos cuantos centenares de
metros por debajo el Refugio del Urriellu e imagen que siempre me quedará
grabada en la retina.
Alguna
otra imagen que tomaría en este punto.
Totalmente
satisfecho por lo realizado inesperadamente en esta jornada fui descendiendo
hasta la zona que había llegado tras superar la Canal de la Celada para llegar
al punto en donde salía el sendero (todo de piedras) que me hubiera llevado
hasta la Collada Bonita, espectacular mirador sobre esta vertiente del
Urriellu.
Decir
que caminaría algún centenar de metros por dicho sendero pero en cuanto
empezaba a ponerse “pindio” y viendo el terreno del que estaba compuesto dicho
sendero y que había que hacer el regreso no demasiado cansado decidí dar la
vuelta (pensado en esos momentos que para otra vez lo intentaría y ahí se me ha
quedado pendiente dicha collada para siempre...).
El
descenso lo haría tranquilamente ya que el terreno era resbaladizo así que “poco
a poco” e intentando bajar con seguridad alcanzaría el punto en el que me
encontraría el sendero propio de la subida al refugio.
El
resto ya era un terreno más que conocido que me llevaría descendiendo primero
hasta el Collado Vallejo, después hasta el Collado Pandébano y ya por panda herbosa
tomar el descenso que cómodamente me llevaría al coche.
Gran ruta la que completaría en esta jornada en solitario y con un tiempo totalmente soleado y caluroso.
Resumiendo... De esos itinerarios para recordar para siempre como así ha
sido.




















































