Fecha:
07-06-2007 y 10-06-2007.
Lugar: Isla de Tenerife (3.718 m - Islas Canarias).
Desnivel: +163 m + 1.395 m.
Comentario:
Empiezo
con el relato individual de las rutas que realicé este año así que nada mejor
que comenzar con el ascenso a la cima más alta del país y que como todo el
mundo sabe es el Pico del Teide (3.718 m) y que tendría la ocasión de subir dos
veces en la semana de vacaciones que tendría de vacaciones ese año por las
Canarias.
1º
SUBIDA – 07-06-2007.
Desnivel: +163 m.
Tiempo subida: 30 min.
Menciono
en primer lugar la subida “turística” que realizaría en compañía y que para
llevarla a cabo tendría que solicitar la autorización con algunas semanas de
antelación a mi viaje a la isla de Tenerife, solicitud que tengo que decir que
me “auto-regalaría” con motivo de mi cumpleaños que coincidía con dicha semana
de vacaciones.
Tras
acercarnos con el coche alquilado hasta la base del teleférico (2.356 m) ya
pillaríamos el mismo que nos iba a llevar hasta la Estación de la Rambleta
situada a la altitud de 3.555 m, a tan solo 163 m de la cumbre del Teide.
En
su día anotaría en la libreta de rutas que iríamos con temor al mal de altura
pero que no lo notaríamos siendo lo único en mi caso que el corazón me latía
más deprisa.
Subiríamos
detrás de una pareja que a ella le costaría muchísimo el ir ganando metros.
Desde
la cumbre pudimos de disfrutar de extraordinarias vistas en todos los sentidos
(zona de la costa del Pto de la Cruz, la Cañada del Teide, la Isla de la
Gomera,…) y por otra parte tengo anotado que el cráter me decepcionaría por
haberlo encontrado mucho más pequeño de lo que me había imaginado en casa.
Hacía
frío en esta zona de la cumbre y cuando bajamos nos acercaríamos a conocer el
cráter viejo que éste sí que me resultaría más acorde a lo que yo esperaba de
ese día.
Para
concluir este primer resumen decir que la subida me llevaría unos 30 min.
La
cumbre por detrás de este menda.
El
ascenso no me ofrecería dificultades lógicamente por mi aspecto montañero
acostumbrado a moverme a altitudes superiores a los 2.500 m aunque sí que es
verdad que la altitud ese día iba a ser poco más de 1.200 m pero mi organismo
no lo notaria.
Sí
que es verdad que los avisos a la hora de solicitar el permiso advertían de los
problemas de “falta de oxígeno” a personas que no estuvieran acostumbradas a
esfuerzos a gran altitud o simplemente a dicha altitud.
Trío
de imágenes durante el ascenso a la cumbre del Teíde (3.718 m).
Zona
del cráter y de la cumbre.
La primera subida no me daría más que visitar por primera vez la cumbre del Teide (3.718 m) aunque hubiera sido de forma turística que ya es bastante para la mayoría de las personas que se animan a pisarla (lo mejor era la posibilidad que tenía en mente en unos días para alcanzarla de nuevo pero ya pateando como a mi me gustaba).
2ª
SUBIDA… 10-07-2007.
Desnivel: +1.395 m.
Tiempo subida: 04h:55 (con subida a Montaña Blanca de 2.750 m).
Viene
ahora la segunda subida y la que yo estaba esperando desde hacía mucho tiempo
antes de mis vacaciones a la isla, la que me llevaría pateando hasta la cumbre
del pico más alto de España aunque sí que es verdad que no me las traía todas
conmigo ya que el permiso tenía “la curiosidad” en aquellos años de que solo
tenía validez para una vez y con una fecha determinada que como se puede intuir
en este post ya había agotado unos días antes y por lo que si me impedían
ascender luego por el “sendero escalonado turístico” no me podía enfadar
demasiado con los guardas del parque así que si se daba esa condición tendría que
intentarlo y “suplicar” que me dejaran subir por esa última parte que me
faltaba.
Pues
me levantaría en esta noche en torno a las 04h30 para pillar el coche que en 01h20
– 25 me llevara por el itinerario que pasaba por el pueblo de Vilaflor (1.400
m) hasta la zona donde comenzaba la pista (Km 40,2 de la carretera TF-21) que
me iba a obligar ya desde el principio a ganar metros, eso sí, sin dificultad
en el primer tramo de la ruta.
La
duración prevista de la ruta estaría entre 5 y 6 horas calculaba así que no me
iba a ofrecer dudas sobre mis posibilidades y el terreno “por arriba” no me iba
a ofrecer “sorpresas” ya que lo había conocido días atrás.
Llegaría
a las 06h al lugar donde dejaría el coche así que decidiría esperar un rato
(media hora sería) para que hubiera algo de luz para comenzar a caminar.
A
punto de empezar y como se ve la noche estaba todavía metida.
Mirando
hacia atrás al coche (hasta dentro de unas horas…).
Tomaría
la pista que me llevaría a Montaña Blanca (2.750 m) y que subiría tras algo más
de 01 hora de mi partida del coche.
Restos
de erupciones en mi trayecto llamadas “los huevos del Teide”.
Tramo
éste primero en ascenso muy cómodo para caminar ya que aparte de que no era muy
pendiente en aquel año estaba de buenísima forma a la hora de patear (¡Cómo la
añoro en la actualidad…!).
Algún
panel me encontraría por el camino.
Desde
esta primer cumbre del día podría ver todo el itinerario de ascenso que
seguiría hasta llegar al Refugio Altavista (3.260 m), refugio cuyo origen data
del siglo XIX y que sería un punto estratégico para investigadores que
necesitaban un espacio protegido donde estudiar el cielo, atmósfera y todo el
entorno volcánico de la zona.
¡A
seguir ascendiendo…!.
Desde
aquella visita que haría a esta zona del refugio, el mismo sería rehabilitado
de forma completa en el año 2026.
Algo
más de información sobre dicho refugio…
https://www.volcanoteide.com/es/refugio_de_altavista
Dejando
atrás Montaña Blanca (2.750 m).
La
pista tras éste pico iba a dar paso a un sendero que en sucesivas revueltas me
iba a ir ganando metros con rapidez, resumiendo la subida en el siguiente par
de imágenes que siguen y que muestran el paisaje que iba dejando atrás según
avanzaba.
La
verdad que subiría muy bien hasta el Refugio de Altavista y que en estos
momentos se encontraba cerrado por reformas así que no lo pude visitar.
Un
par de imágenes hasta alcanzar dicho refugio.
Iría
dejando atrás dicho refugio y con la novedad “negativa” en mi marcha que
tendría que parar varias veces. El motivo lo desconozco y tengo apuntado que
quizás por la altura?, ni idea aunque sí que esta parte me costaría bastante.
Imagen
la que sigue sacada tras pasar el refugio.
Después
del refugio me encontraría con una pareja que me dirían que el teleférico no
funcionaba dado el viento que hacía y que en la cumbre tiraba muchísimo el
viento y que tuviera cuidado.
Tras
saber todo esto seguiría tirando para arriba sin dudarlo e intentando
incrementar el ritmo para ver si podía subir a la zona del cráter al no estar
los guardas que autorizaban el acceso al último tramo de subida a la cumbre.
Varias
imágenes tomadas en este tramo anterior al puesto de control.
Cuando
llegué a la ubicación en donde estaban los guardas del parque, me encontraría
con que efectivamente ya estaban allí así que les comenté mis intenciones, de
dónde era, que había subido hacía tres días y que en esta ocasión en mis
vacaciones había ascendido desde la carretera situada algo más de mil metros
por debajo por mis afición montañera que como buen asturiano tenía.
Tendría
la suerte de que uno de ellos había estado hacía poco por el norte de España y
que conocía algo de Asturias así que supongo que debí caerle bien y al final me
dejaron pasar sin el permiso que necesitaba para este día.
A
punto de empezar este tramo final.
El
tramo final de ascenso lo subiría mejor que el anterior pero el fuerte viento
en contra que en ocasiones hizo que extremara un tanto las precauciones para el
avance por los peldaños de terreno volcánico que tendría que ir superando para
llegar a la zona misma del cráter.
Una
vez en la cumbre estaría muy poco tiempo debido al viento aunque sí que podría
disfrutar de las extraordinarias vistas que me iba a ofrecer esta máxima altura
del país.
En
la cumbre estaría muy poco tiempo debido al viento molesto que la azotaba. Sí
que es verdad que lo poco que estuve podría disfrutar de las extraordinarias
vistas que la misma me iba a ofrecer.
Imágenes
tomadas tanto en el ascenso como en el descenso de este tramo.
Llegaría
de nuevo al puesto de control donde me haría alguna foto de recuerdo con los
guardas (como se puede ver por su trabajo estaban más que protegidos contra el
viento).
Desde
esta zona andaría varios centenares de metros hasta dar con la estación
superior del teleférico que para mi sorpresa sí que estaba abierta así que
parecía que iba a poder pillar la cabina que me llevara de vuelta hacia la
carretera del parque. En caso contrario sí que hubiera llegado bastante cansado
al coche ya que hubiera tenido que descender por el mismo itinerario que había
empleado para la subida por lo cual esta ruta seguramente se hubiera convertido
en la más dura (es lo que pensaba) que hubiera realizado en todos mis años de
andanzas montañeras (distancia, tiempo y caminar por dicha altitud en terreno
árido o volcánico).
Imagen sacada durante la bajada por el teleférico.
Después
del descenso y de nuevo en el asfalto tendría todavía que recorrer los 03 Km de
distancia por asfalto que me separaban del coche, incluso los haría por
momentos trotando (¡Qué tiempos aquellos que no volverán y quién los pillara
ahora…!).
Echando la vista hacia atrás.
En
cuanto a otros datos de la ruta de este día y según anotaciones que hice en su
momento, la subida al Teide la haría en 04h55 aunque en realidad serían 04h30
ya que esos 25 min de diferencia son los que empleé la primera cumbre que hice
y que se llamaba Montaña Blanca (2.750 m) como mencioné en los primeros momentos
de la descripción de esta ruta.
Como
curiosidad decir que cuando estaba subiendo me alcanzarían dos chavales que
subían corriendo y al hablar unas palabras con ellos, uno de ellos me dijo que
hacía carreras de montaña, tan de moda como se pondrían unos años después a
nivel popular en Asturias.
Con
esta ruta cumplía el reto de subir caminando desde asfalto al pico más alto de
España, en este caso el Volcán del Teide (3.718 m) aunque sí que es verdad y
tengo que reconocer que una vez realizada esta ruta se me pasaría muchas veces
por la cabeza e incluso tuve varias veces la posibilidad de haberlo programado
de subir en el día desde el nivel del mar, ruta que ya estaba realizada y que
había visto alguna vez en imágenes a través de Internet (incluso algún amigo me
dijo alguna vez dicha idea sobre el intento pero nunca me decidí).
Una
vez en el coche ya descendería hasta la zona donde estaba alojado estas
vacaciones (entre la Costa Adeje y los Cristianos) por una carretera que me
permitiría conocer alguna otra vertiente del Parque Nacional del Teide.
Llegaría
al hotel mientras mi pareja disfrutaba de la playa o la piscina y a la vez que
descansaba después del madrugón y de la rutaza que había realizado me
entrentedría viendo la final de Roland Garros que ganaría Nadal a Federer en
cuatro sets y que haría con esta victoria la tercera consecutiva.
Día
para recordar lógicamente en mis historial montañero, tanto por las ganas que
tenía, por la ruta realizada y por las sensaciones durante todo su transcurso.

