lunes, 13 de junio de 2016

TRAVESERA 2016 (POR LAS VEGAS DE SOTRES).



Día: 11-06-2016.

Lugar: Sotres (Picos de Europa).

Desnivel: +1.000 m.

Longitud: 15,63 Km.

Tiempo: 06h02:11 (a paso de tortuga…).

Comentario:
La ruta de este día, en realidad, se puede decir que empezó el día anterior con mi marcha después de salir del curro a las 20h y poniendo rumbo a la zona de Covadonga, lugar desde donde iban a salir los participantes en esta edición de la Travesera de este año.

En los últimos años había visto a los corredores transitar por la zona de Andara y este año me había decidido ir a verlos también a la salida programada para la 01h de este día 11 de Junio, así que tras llegar a las 23h a la zona de Covadonga conocida como El Repelao (lugar exacto del inicio de la carrera) y hacer algo de tiempo tomando algo y permaneciendo dentro del coche, ya me fui situando entre el numeroso público que estaba en esta noche en los alrededores de la pancarta de salida.

Un par de fotos de esta noche.





Tras la salida de los corredores ya iría a por el coche y pondría entonces rumbo a la zona de Sotres, donde llegaría a las 02h30 y con la intención de poder dormir unas horas dentro del mismo, antes de que comenzara a caminar hacia la zona de Las Vegas de Sotres y concretamente a la Canal de Jidiellu, lugar donde tenía programada la excursión para este día si el tiempo me permitía ascenderla sin mayores problemas a la vez que fuera tomando fotografías de dicha subida.

La jornada esperada de la carrera iba a comenzar y este era el aspecto que presentaba Sotres a las 06h15, hora en la que me levantaría tras haber echado algunos pigazos en el asiento trasero del coche.


Pasadas ya las 06h30 se empezaba a notar algo de ambientillo en el pueblo con el paso de vehículos por el mismo, unos pasando de largo hacia la zona del Jito de Escarandi y otros intentando aparcar en alguno de los pocos aparcamientos libres que quedaban en esta población de montaña asturiana.

Tras tomar el café ya iniciaría la caminata en dirección a las Vegas de Sotres, sacando ya las primeras fotos del día con la nubosidad inmersa en el paisaje.

Zona del Collado Pandébano al fondo, con la niebla casi inmersa en el mismo collado.


No iba a tener suerte con el día ya que la zona que me dirigía estaba en similares condiciones que la del Collado Pandébano o lo que es lo mismo, inundada por la niebla.


En mi avance por la pista me aparecería a mi izda el valle por el que transcurre la Canal de Jidiellu, así que con tal visión era inevitable el pensar que me iba a ser tan difícil como desmotivador el que pudiera realizar la ruta que tenía planificada desde casa subiendo dicha canal.


Pasaría momentos después el desvío hacia dicha canal, desvío perfectamente señalizado y tras seguir caminando varios centenares de metros después, ya estaba entrando en las Vegas del Toro o conocidas también de Sotres y en donde en esos momentos estaban instalando el avituallamiento para los corredores.

Mala noticia en mi primer vistazo hacia el lugar por donde tenían que bajar los corredores ya que tanto la zona de la Canal del Fresnedal (drcha) como la del Valle de las Moñetas (izda) estaban inundadas por el manto blanco.


Dada la hora tan temprana que era y dado que me no me apetecía comenzar a caminar por caminar, decidí sentarme un buen rato a la espera de las primeras unidades de la carrera.

El tiempo pasaba y los corredores llevaban un buen retraso, supongo que debido a las condiciones que habían tenido en las cotas más altas de la carrera. 
Mientras tanto la niebla, con sus idas y venidas, nos iba por momentos entreteniendo a todos los que estábamos por allí.


Por fin iban a llegar los primeros corredores y tras el paso de los mismos me decidiría por ir subiendo por al Valle de Las Moñetas y en dirección a la Collada Bonita, aunque sabía perfectamente que me sería imposible llegar a ella, tanto por el estado del terreno como por el del tiempo, pero por lo menos la ruta o parte de la ruta de este día me serviría para conocer mejor esta zona con el objetivo de realizar futuras rutas por esta zona.

Empezando a caminar.


Muy cerca ya del desvío que tendría que tomar a la izd para remontar parte del Valle de las Moñetas.


Sin darme cuenta y echando la vista hacia atrás ya había ganado metros a la pista.


Primeros metros por dicho valle.


Fui ganando metros por un itinerario perfectamente señalizado y también sumamente resbaladizo por el estado de las piedras.

El tiempo seguía bastante desapacible por la niebla aunque la temperatura no era mala para caminar. Lo malo era que mirando hacia atrás, la vista no daba buenas esperanzas sobre que el tiempo mejorara.


Aunque lo que veía por delante daba lugar a cierto optimismo.


La caminata seguía a la espera del buen tiempo.


Algún paso con un cartel diciendo que no se abandonara el sendero principal aparecería en mi marcha. 

Vista hacia atrás de dicho cartel con varios banderines señalizando este paso “peligrosillo” según la organización y al fondo el Macizo Oriental invadido por la niebla.


A punto de meterme en la niebla.


¡Llamando a las puertas de dicha niebla…!.


Por lo que veía ya había ganado bastante altura ya que un primer nevero iba hacer acto de presencia.


A partir de aquí seguiría avanzando sin ningún convencimiento ya que sentía que iba caminando más por obligación que por otra cosa, así que tras superar un paso escalonado un tanto resbaladizo, daría con otro nevero en una zona en la que optaría ya por renunciar a seguir con la ruta.

Di entonces la vuelta, sacando una imagen desde la zona del segundo nevero, del lugar me había encontrado con el primero del día.


Ya que no había continuado con el ascenso, se me ocurrió entonces ir perdiendo metros con el objetivo de desviarme a intentar localizar al Lago de las Moñetas.

Perdiendo metros y saliendo de la niebla.





Llegué al lugar del desvío que había visto en mi ascenso, así que dejé el itinerario de la carrera para tomar un itinerario que en un primer momento me iba a llevar a una zona con abundante vegetación ubicada entre tanta piedra.


En esta pequeña vega me desviaría por una corta canal de piedras hasta que di con otra zona verde.


En esta segunda zona no vi sendero alguno ni montón de piedras alguno, a no ser en una pared situada inmediatamente a la drcha a la salida de la canal que había acabado de subir.

Como no tenía muchas ganas de meterme por un terreno desconocido para mí, decidí dar la vuelta para recuperar el itinerario de la carrera y así ir bajando tranquilamente hasta la zona de las Vegas de Sotres viendo en esos momentos como la niebla parecía querer despejarse de las montañas del Macizo Oriental de Picos de Europa.


Acercándose ya al tramo final del descenso.


Las vistas que me ofrecía el descenso eran realmente espectaculares.


El terreno de caliza y piedras se iba acabar para dar con el último tramo, ya por terreno herboso, que me llevaría a conectar de nuevo con la pista.


Una vez que llegué a las Vegas de Sotres, me dio por sacar algunas fotos de dicho lugar con sus cabañas y cuadras por una parte y por otra, con los recintos que existen en dicho lugar para guardar a los animales de dicha majada.





Foto hacia atrás del Pico Escamellau (2068 m) cubierto en su parte cimera por la niebla y por debajo algunas de las cabañas de estas vegas.


Seguían llegando corredores al avituallamiento instalado en este punto de control.


Un último vistazo de este Pico Escamellau (2.068 m).


La vuelta ya la haría entonces por pista y por momentos se me pasó por la cabeza el continuar la jornada de hoy por la Canal de Jidiellu, pero preferí obviar esta posibilidad ya que preferí dejar esta canal para el futuro.

El último km ya sería andando en fuerte subida por asfalto y aprovecharía para sacar una última foto con la zona del Collado de Pandébano.


Casi a las 15h llegaría de nuevo a Sotres y como había algo de hambre decidí irme a comer a “Casa Cipriano”, donde comería espaguetis al cabrales, carrilleras, flan de queso y junto al vino y la casera me saldría todo por 12 euros, comida que se puede decir que estaba normal sin más.

Luego ya me iría para el coche para sacar la misma panorámica que había sacado a primeras horas de la mañana, pero esta vez con algo de sol, para luego poner rumbo hacia Arenas de Cabrales donde vería un rato el ambiente que había en la zona de meta, mientras seguían llegando corredores, de hecho la mayor parte de los corredores todavía estaban en ruta por llegar.





Y esto ha sido el resumen por este año del visionado de la Travesera 2016, así que…¡Hasta el próximo año…!.


domingo, 12 de junio de 2016

ESCAPADA EXPRESS A RIOSA.



Día: 08-06-2016.

Lugar: Riosa.

Desnivel: +670 m.

Longitud: 14,55 Km (8km de subida por asfalto y el resto en descenso por pista).

Tiempo: 02h51:20.

Comentario:
Escapada express que realizaría en un día totalmente soleado y caluroso a la zona cercana de Riosa y con la intención de subir caminando por la carretera del Angliru sin tener un punto claro en el que daría la vuelta hacia el coche.

Lo más interesante de la excursión sería sobre todo el localizar la manera de descender todo directo a la carretera a través de un grupo de casas situadas en el último km de la pista, teniendo que preguntar al final por el mejor itinerario a seguir, ya que no me acordaba del punto exacto donde se encontraba la manera más directa de perder altura.

Ruta que tendré que repetir en cuanto se me presente la ocasión ya que descubrí nuevas vistas de esta zona y que me gustaría plasmar en otro reportaje del blog, así que ante la llegada de esa ruta, pongo este post para inmortalizar el día, aunque las fotos estén sacadas con el móvil.

Con “estas guisas” me presenté en mi primera ruta después de cumplir años el día anterior.













Algunas fotos sacadas durante la ruta.


jueves, 9 de junio de 2016

3ª PARTE…DANDO UNA VUELTA POR ALIVA (MINAS DE LAS MÁNFORAS).



(3ª Parte)… MINAS DE LAS MÁNFORAS.

Día: 05-06-2016.

Lugar: Sotres (Asturias) / Aliva (Cantabria).

Desnivel: +1.100m.

Longitud: 22,20 Km.

Tiempo: 06h23:15.

Comentario:

Enlace de la primera parte de la ruta…


Enlace de la segunda parte de la ruta…


Tras estar un buen rato con los animales que se han visto en la segunda parte, proseguí con mi marcha en busca ya del refrigerio del Hotel de Aliva, contemplando a mi izda y en todo momento estampas como esta de las praderías en donde pastaban varios centenares de cabeza de ganado.


Iba a llegar entonces al cruce de las minas y en donde obviaría coger la pista que a la drcha continuaba hacia el lugar donde estaban ubicadas dichas manos, así que lo que hice fue seguir caminando todo recto hacia el hotel que ya dejaba asomar parte del tejado del mismo.


Vista hacia atrás.


Pastos y más pastos.


El cielo por encima de la zona por la que en teoría tendría que estar ascendiendo, parecía estar empeorando a mi espalda.


De frente, todo el sector de Peña Olvidada (2.406 m) y Peña Vieja (2.613 m) y por debajo de ellas, el llamativo chalet real de Aliva con su tejado rojo.


En seguida ya estaría pisando el terreno de este guapo y conocido hotel de montaña, así que lo que hice fue ir directamente hacia la zona del bar a tomar algo y a ver si había algo de ambiente.





Aquí me tomaría mi cerveza de turno y de paso inmortalizarme para la posteridad, encontrando que el ambiente estaba totalmente desangelado y que aparte de algunos trabajadores del hotel junto a 4 ó 5 montañeros y el menda, en dicho lugar no había absolutamente nadie.


La cerveza me prestó por la vida y sentado en la mesa del bar, por momentos “la misma” me iba a sugerir la idea de acercarme al Pico Joracao (1.832 m) y asomarme al abismo del entorno de Fuente De, así que tras abandonar el bar del hotel, lo primero que hice fue ver como estaba toda esta zona que digo.

Lo que vi en cuanto al estado del cielo no me gustó mucho que digamos ya que estaba claro que el tiempo estaba empeorando y aunque supuéstamente tenía algo de margen hasta que se metiera la nubosidad, preferí no arriesgar y tirar a lo seguro o lo que es lo mismo, hacia la zona de las Minas de las Mánforas, minas que nunca había visitado, así podría decir que por lo menos en esta ruta había hecho algo nuevo para este menda.

A lo lejos, la zona a la que renunciaría continuar para irme en su lugar a las excavaciones mineras.


Desde el hotel, el tramo inicial del itinerario que tendría que realizar para alcanzar la pista de acceso de dichas minas.


Aprovecharía para despedirme del hotel y sacar un par de imágenes del mismo, con una primera foto en la que se ve el edificio donde está ubicado el bar, el restaurante y algunas habitaciones y con una segunda foto donde se ve el otro edificio que está dedicado solamente a habitaciones con alguna sala de estar en común para todo el edificio más la recepción.





Iba a descender hacia la pista siguiendo el curso de un riachuelo que iba camino del Valle del Duje, destacando por detrás del verde y del agua, las altas cimas de esta parte de Picos.

Imágenes en mi descenso.








Tras un cortó y cómodo descenso alcanzaría la pista minera y en donde ya asomaba la cabecera del Valle, así que en esos momentos decidí que tras la visita a las minas volvería por dicho valle y por una pequeña pista que aparecía al otro lado del riachuelo (ptos rojos).


El cielo ya había tapado todo rastro de rayo de sol pero eso no era impedimento para encontrar algún habitante del lugar que se estaba pegando un baño.


Al poco de ir avanzando por la pista ya me iba a encontrar con los primeros vestigios de huellas mineras excavadas en la roca.


Avanzando hacia las minas.


En cuanto a esta zona minera de Picos de Europa, decir que dicho lugar fue objeto de explotación minera durante casi 150 años hasta época reciente.

En 1853, la Real Compañía Asturiana de Minas comienza a hacer prospecciones en los Picos de Europa y como resultado de las cuales, descubre al año siguiente la importante presencia de cinc y plomo.
Algo más de dos años después, en 1856, comienza la explotación en Aliva y en zonas próximas, también por alguna otra compañía como la sociedad “La Providencia”.
De todas las minas de esta zona, fue esta mina de Las Mánforas, la más importante. Su explotación, con intermitencias, llegó hasta 1989 cuando se produjo el cierre definitivo.

Esta ubicación de las minas y en terreno montañoso a más de 1.500 m de altitud, supuso, en el periodo anterior a la guerra civil perjuicios a varios niveles como por ejplo…

- Los duros inviernos impedían trabajar durante todo el año y las campañas duraban desde mayo o junio hasta noviembre.

- La lejanía respecto a los pueblos más próximos como Espinama y Sotres impedía dificultades logísticas ya que por una parte el personal no podía ir a su casa y volver todos los días y por otra parte, los abastecimientos también eran más complicados.

- La salida de dar salida al mineral y de llevarlos a lugares tan distantes como Unquera que era donde se embarcaba y distante a unos 70 km, hacía que el transporte encareciera notablemente el producto.

Para mitigar entonces esos problemas las compañías construyeron casetones para alojar a su personal en varias zonas como por ejplo, Aliva, en Lloroza y en Liordes, construyéndose una gran red de caminos a través de los cuales los carros de bueyes sacaban el mineral, caminos que hoy en día son parte de las rutas que utilizamos habitualmente los montañeros por la zona a la hora de programar excursiones.

Después de la parrafada sobre esta zona minera, continuo con la ruta en cuestión, así que al poco ya me iba a encontrar con lo que debía ser la principal “plaza” de esta zona minera y en ella se encuentran un par de entradas a las minas que todavía se mantienen en pie.


Aproveché entonces para dar una vuelta por el lugar y sacar varias imágenes del entorno.























Di por concluida la visita a este lugar y mirando para el cielo, el mal tiempo estaba a punto de llegar viendo el aspecto del cielo, aunque la temperatura era buena para caminar.


Fui regresando por la pista hasta dar con el lugar donde había un puente que tras cruzarlo me llevaría a la pista que había visto al otro lado del riachuelo que descendía por el valle glaciar.


Vista hacia atrás.


Habitantes de la zona que ni se inmutaban ante el cambio de tiempo que estaba a punto de llegar.


Llegué a un punto en donde vi un buen banco de niebla que se estaba metiendo por momentos por el valle, banco que no me preocupaba en exceso ya que tenía muy claro el itinerario a seguir.


Hacia atrás la niebla parecía querer invadir la zona de las minas.


Como digo la niebla se iba metiendo por momentos y mientras tanto yo avanzaba sin ningún problemas, acelerando el paso cuando la niebla desaparecía a la espera del siguiente banco de niebla que estuviera a punto de llegar.

Descendiendo hacia el valle.


Hacia atrás, el curso superior del Río Duje.


Tras descender a la altura del riachuelo, cruzaría el mismo buscando el mejor paso, echando un último vistazo hacia toda la parte trasera del valle.


Y hacia delante otro buen banco de niebla parecía querer inundar la zona.


A partir de aquí ya caminaría metido entre la niebla a través de  varios senderos de ganado de la zona que iban camino de la pista por la que había transitado horas antes.

Fui ganando metros poco a poco sin saber en qué punto exacto alcanzaría dicha pista, pero no tenía problema con la niebla ya que el sentido de la marcha estaba claro y era cuestión de tiempo alcanzar dicha pista.

Vista hacia atrás.


Hacia delante tampoco es que se viera mucho que digamos.


Alcanzando la pista.


El resto de la ruta ya sería un regreso más o menos tranquilo por la pista hacia el lugar donde tenía estacionado el coche, aprovechando para sacar una última foto de la zona de los Invernales del Texu.


En definitiva buena ruta en la que no conseguiría mi objetivo inicial pero en la que aprovecharía para irme “a trabajar” a las minas de Cantabria.