martes, 10 de enero de 2017

UN PASEO POR PERLORA.



Día: 08-01-2017.

Lugar: Perlora (Carreño).

Desnivel: Inapreciable.

Longitud: 03,37 km.

Tiempo: 1h13:35

Comentario:
Guapo paseo el que realizaría por el complejo de Perlora tras la realización de la ruta del día (Perlora – Ría de Aboño), así que tras llegar al coche ya me dirigiría por el complejo vacacional para sacar algunas fotos del mismo.

Enlace con la ruta principal del día, Perlora – Ría de Aboño.



Pues tras llegar de nuevo al aparcamiento donde estaba situado el coche, puse el crono a cero y de nuevo comenzaba una mini-ruta por toda esta zona de Perlora,  yéndome en los momentos iniciales de esta segunda ruta del día hacia el paseo que daba acceso mediante unas escaleras a la primera cala de Carranqués, la principal playa de Perlora.

Antes de empezar con la segunda excursión del día, algo de información sobre este complejo que en su día fue todo un hito…


En 1954 se levantó a orillas del Cantábrico, cerca de Gijón, una ciudad turística modélica. 
Fue en Perlora. Contaba con campo de fútbol, parques para niños, restaurantes comercios, acceso a las playas, diversiones y, sobre todo, chalets. Los veraneantes eran trabajadores. Por un módico precio podían pasar las mejores vacaciones de su vida.

Con un precio de 15 pesetas por persona, los veraneantes disfrutaban de desayuno, comida, merienda y cena. Cuatro comidas. Y vivían en 300 chalets. El complejo se podía considerar como el club náutico de los trabajadores. 

Fue promovido en 1954 por la Obra Sindical de Educación y Descanso de los sindicatos verticales franquistas “bajo el impulso decidido de Servando Sánchez Eguíbar, Delegado Provincial de Sindicatos”, según se lee en la página oficial del Principado de Asturias. 

La idea era colmar el ocio de los trabajadores de las principales empresas públicasencuadradas en el INI: Ensidesa (que estaba en Avilés y Gijón), Encasur, Bazán, Endesa, Hunosa…

"Aquí se estaba fenomenal. Era gente principalmente de zonas del resto de España que venían a estar en la playa. Y aquí lo tenían casi todo: bares, comercios, playa, campo...", decía Mari Carmen Díaz para un reportaje de La Nueva España.

Curiosamente, no se podía circular en bicicleta en las zonas verdes. No estaban permitidos animales de compañía. No se podían hacer picnics, ni fuegos, ni barbacoas. Las motos estaban prohibidas.

Como ciudad de vacaciones obrera, era una de las más espléndidas del mundo.Porque en lugar de hacinar a los veraneantes en edificios-colmena, los distribuía horizontalmente a lo largo de chalets-jardín, dentro de un complejo que ocupaba 20  hectáreas bañadas por tres playas: Huelgues, Carranques y La Isla.

El complejo contaba con un gran establecimiento central, la Residencia “Jacobo Campuzano”, además de comedores y cocinas, lavandería, capilla, tiendas y otras áreas comunes. 
La financiación corrió a cargo de Ayuntamientos, Cajas de Ahorros y sobre todo de empresas asturianas: Ensidesa y Hunosa,  y las cuotas de trabajadores de las grandes empresas asturianas.

A la Ciudad Vacacional de Perlora se llegaba por la línea de tren de vía estrecha Gijón-Cudillero y por la carretera A-239. 
Conoció su mayor auge en los años 60 y 70 Los veraneantes llegaban por turnos y la ciudad vacacional tenía actividad todo el año con una población flotante de 2.000 personas. No solo daban trabajo a la plantilla de la ciudad vacacional, sino a toda la zona de Perlora y Candás.

Pero a partir de los 90 comenzó su declive. 
Sostener esa ciudad vacacional era muy caro para el Principado de Asturias. 
El Estado se quedó sin dinero y decidió cerrar y privatizar el complejo en 2006 y los trabajadores que aún permanecían en el complejo iniciaron movilizaciones. 

Se esperaba iniciar las obras en 2008, pero al paso de los años, el Principado y el consorcio de empresas privadas no se pusieron de acuerdo, y la naturaleza fue engullendo la ciudad vacacional. Los trabajadores abandonaron Perlora y hoy lo que queda de la famosa ciudad vacacional son chalets abandonados. 


Plano de Perlora.


Por ahí, igual que cuando era guaje, se bajaba a dicha playa.


Perfil de las dos calas de esta playa de Carranqués con el mar inundando el punto de unión de las dos calas.


Al fondo, el cabo al que había llegado en los inicios de la primera excursión del día.


Pocos metros después llegaría a un mirador que me iba a ofrecer la contemplación de una pequeña cala golpeada en esos momentos por el oleaje y hacia atrás, otra imagen de la Playa de Carranqués.




La cala que acabo de mencionar desde otra ubicación en el mismo paseo.


Tras unos metros ya me iba a dar de frente con la isla de la zona, la Isla de Entrellusa.


Las imágenes anteriores estaban sacadas hacia la costa, pero hacia el interior, algunas casas residenciales (enclavadas incluso en hórreos) me iban apareciendo en mi marcha.




Otra imagen de la Isla de Entrellusa desde la punta del mismo nombre.


Lo que era el propio paseo acababa y entonces iba a tomar un guapo y cómodo sendero que me iba a llevar a las siguientes zonas del complejo de Perlora.

Vista hacia atrás.


Tras caminar unas decenas de metros iba a llegar a un pequeño montículo y desde el cual iba a poder apreciar toda la zona del pueblo de Candás con su puerto (drcha) y la línea costera hasta el lugar donde está ubicado el camping de Candás (izda).


Algo más cercano Candás y su puerto.


Y mientras tanto en mi paseo alguna casa llamativa me iba a llamar la atención.


El paseo continuaba e iba a llegar a otra de las playas de Perlora, la playa de Huelgues, playa caracterizada por el afloramiento rocoso que se ve en la segunda imagen.




Más casas vacacionales por la zona.










El paseo estaba a punto de finalizar, pero antes en una glorieta me iba a dar de cara con la siguiente construcción que no sé muy bien lo que era en sí.


Y por supuesto, todo complejo vacacional que se precie de serlo necesita su campo de fútbol, campo que me encontraría muy cuidado.


Con esta última imagen futbolera finalizo el post dedicado a Perlora, lugar que se encuentra abandonado desde hace ya bastantes años, una pena porque el lugar sí que está chulo para estar unos días de vacaciones las familias.

Actualmente y en bastantes edificios, la ciudad vacaciones se encuentra tomada por la maleza en bastantes casas y en su totalidad está dejada a su suerte, pero de todas formas siempre es un placer perderse varias horas por la zona.

Pues esto fue todo por este Domingo que no pensaba salir a caminar, pero como suele pasar y cuando uno no se lo espera, es cuando mejor salen las cosas y en este caso las excursiones…, así que…

¡Hasta la próxima…!.



3 comentarios:

  1. Este domingo me enfrento por primera vez a un trail...para los montañeros como tu es plano planisimo...403m+ en 24,5 kms...para mi será un reto...pasate a verlo en el blog y me cuentas que te parece mi estreno(quizás primera y ultima) jajaja

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  2. Damián,jaja...Ya me gustaría que en mi caso a la hora de correr lo sintiera como plano planísimo...Una cosa es correr y otra cosa es caminar a un ritmo pero sabiendo que se puede parar sin problemas cuando y el tiempo que uno quiera...
    Sí que es verdad que eso del trail debe enganchar porque la gente suele repetir sin dudarlo, así que supongo que será tu primer y creo que no será tu último.
    Suerte con ese trail el domingo y sobre todo al ser tu primero, si me permites consejo, vete a disfrutarlo que es una pasada correr por lugares totalmente diferentes a las calles o carreteras de cualquier lugar.
    Fíjate bien por donde pones el pie porque en montaña es fácil retorcerlo (no quiero meterte miedo, solo que no te lesiones a lo tonto) y ya verás como repites.
    Y una última cosa, no veas la fuerza que pillan las piernas como te acostumbres de vez en cuando a meterte por terrenos de montaña (supongo que lo sabras...).
    Suerte y a disfrutarlo y ya nos contarás en tu blog...Para allá me piro,jeje (no para el trail, sino mejor para tu blog...).
    Un abrazo.

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  3. Si que disfruté...pero repetir no repito jajaja

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