lunes, 17 de octubre de 2016

CONCEJO DE PONGA… (2ª PARTE…).



Día: 08 y 09 de Octubre 2016.

Lugar: Ponga.

Comentario:
Tras el día anterior iniciando mi periplo por tierras ponguetas, al día siguiente ya estaba de nuevo por dichas latitudes y con el objetivo de ir conociendo más pueblos, en este caso ya algo más próximos a la capital del concejo San Juan de Beleño.

Recorrido en el mapa del concejo lo reflejado en esta segunda parte del concejo de Ponga.


Hablar del siguiente pueblo del concejo que visitaría y primero de este post es mencionar una de las visitas estrella que pude descubrir en mis internadas por las carreterinas del concejo.

Dicho pueblo recibe el nombre de Carangas y el desvío hacia el mismo está situado unos 2 km antes del cruce de la Casona de Mestas (distante unos 7 km de Sellaño en dirección a S. Juan de Beleño).

Me imaginaba tras ver el inicio de la carreterina hacia dicho pueblo que el mismo se iba a encontrar ubicado en un paraje un “tanto aislado”, pero nada que ver lo que me imaginaba a medida que subía (rezando para que no me viniera ningún vehículo en sentido contrario ya que la carretera tenía el ancho justo para un coche), con lo que al final me encontraría al llegar a la pequeña “plazoleta” (por decirlo así) a la entrada del pueblo.

Aparte del lugar exacto en donde está ubicado este pueblo de Carangas (753 m – 12 hab, tengo que decir que la carreterina de acceso es sencillamente impresionante por el itinerario en el que discurre.

Primero por tramo boscoso un par de km iniciales aprox y luego ya cuando se sale del mismo para continuar otro par de km en el que hay alguna que otra curva de herradura que une las rectas del trazado en terreno abierto y que por momentos da sensaciones de vértigo, hacen que pueda decir con rotundidad que el acceso es de esos que no se olvidan fácilmente en Asturias para todos los que somos montañeros y encima hemos alternado montaña y bicicleta.

Dejaría el coche a la entrada y empezaría a caminar tranquilamente por el pueblo, dándome a los pocos metros con un par de hombres que estaban trabajando arreglando una casa y junto a ellos una mujer que los observaba.
Tras saludarlos continuaría unos metros y cuando estaba fotografiando el hórreo de la siguiente imagen, otra mujer se asomaría a una ventana de la casa a la que pertenecía dicho hórreo.


Tras saludarla, inicié una pequeña conversación con ella, comentándole mi extrañeza porque en el pueblo en ese mismo momento, cuatro niños corretearan por allí y comentándole que muchos niños había para ser un pueblo tan aislado.

Me comentaría que dos no vivían allí de forma habitual, pero que los otros dos sí y ante mis comentarios por los accesos tan complicados que me había encontrado por ser la carretera tan estrecha y que permitiera solo el paso de un vehículo, me comentó que para el colegio de los niños, un land rover subía a buscarlos todos los días para llevarlos a S. Juan (si mal no le entendí).

Tras la breve charla con la chica, ya iría a dar una pequeña vuelta por el pueblo sacando imágenes como las que siguen…

Imagen desde la entrada del pueblo de la zona del Tiatordos (1.951 m) a la izda inmersa en la niebla con la Foz de la Escalada (centro) y el Pico Llambría (1.749 m), a la drcha de ésta.


La primera casa que me encontraría al llegar al pueblo.


Al lado mismo de la entrada, me iba a encontrar con la iglesia del pueblo, la iglesia de San Esteban (siglo XVIII), situada como pude apreciar en un enclave totalmente privilegiado y con unas vistas alucinantes.








El pueblo visto desde el enclave de dicha iglesia.


Di por concluida la visita y al coger el coche y reanudar la marcha unos pocos metros, observé tras girar la cabeza con que en dicho pueblo se hallaba ubicado un molino, así que tocaba echar el freno de mano un par de minutos y lanzarme en busca del molino para inmortalizarlo en la siguiente imagen.


Volvería al coche y si el ascenso había sido espectacular por la carretera, no digo nada del descenso ya que durante el mismo pude apreciar con total claridad todo el desnivel que había subido ya que varios centenares de metros más abajo la carretera que iba por el “desfiladero” se dirigía en busca de la capital del concejo y las caídas a la misma eran vertiginosas (menos mal que había quitamiedos que sino…).

Tras volver a la carretera principal del concejo se seguía avanzando con el coche, para al par de km llegar al sitio donde estaba ubicada la Casona de Mestas y desde donde partía la carretera que me iba a llevar a otros dos pueblos del concejo, el pueblo de Tanda y el conocido de Taranes.

Pero antes de tomar el desvío hacia estos dos pueblos, me iba a parar unos minutos a retratar dicha casona asturiana, restaurada como hotel de turismo rural y con casa de baños termales.

Imágenes de dicha casona, ahora alojamiento de turismo rural.





Tomé el desvío que me iba a conducir a los dos pueblos nombrados anteriormente, carretera ésta estrecha, como casi todas las del concejo, que en pocos km me iba a llevar en primer lugar al más alejado de los dos, el conocido pueblo de Taranes (590 m – 40 hab) , inicio de algunas de las rutas más conocidas del concejo, como la ruta hasta el pueblo abandonado de Valle de Moro o la ruta que atraviesa la Foz de la Escalada y que da posibilidad de ascender a varios de los picos importantes conocidos de la zona.

Aparcaría tras avanzar varios centenares de metros por el pueblo en una amplia plazoleta para iniciar seguidamente la visita a pie por las caleyas del mismo.


Imágenes de mi tránsito por el mismo.

















¿El bar del pueblo…?... y algo más alejada la iglesia de Taranes.


El pueblo de Tanda, siguiente visita que haría tras la de Taranes.


Me acercaría a ver la Iglesia parroquial de Santa María, construida en el año 1779.

Imágenes de dicha iglesia.








La vieja escuela del pueblo (año 1924), ahora reconvertida en vivienda particular.


Parte del pueblo y la entrada a la Foz de la Escalada (centro imagen).



Abandonaría entonces el pueblo para ir retrocediendo con el coche hasta el cruce de la Casona de Mestas, para dar tras algo más de 1 km de mi marcha de Taranes con el primer pueblo de la carreterina por la que estaba transitando y que me había encontrado en mi aproximación a Taranes, el pueblo de Tanda (540 m – 22 hab).

Me dedicaría a conocer por unos minutos la parte inferior del pueblo, renunciando a subir lo que parecía que era la parte principal del mismo, así que estas fotos fue lo único que retrataría del mismo.

El pueblo de Taranes desde este pueblo de Tanda.


Por lo que se ve, hay servicio de correos en el pueblo.


Trío de casas en esta parte inferior de Tanda.








Reanudaría de nuevo la marcha para tras unos 2 km alcanzar la carretera general que me llevaría a conocer los siguientes pueblos.

Tomaría rumbo hacia S. Juan de Beleño y cuando estaba a 4 km del mismo, resulta que me apareció un cruce con una carreterina que salía a la drcha del mismo en dirección a los pueblos de Abiegos y Sobrefoz, con este último siendo objeto de una visita rápida con la intención de comer, resultando infructuoso dicho intento ya que el pueblo se encontraba con mucha gente para comer y en donde lo pregunté (Casa Severa) me fue imposible.

Regresaría de nuevo, ahora por la carretera que une Sobrefoz con San Juan de Beleño, intentando para aquí también para comer y ante los problemas que tenía para aparcar, decidí seguir la carretera para dar con el desvío a otro pequeño pueblo de la zona, el pueblo de Cadenava (480 m – 13 hab), situado a unos 400 m de la carretera general.

Algunas imágenes de dicho pueblo.











El siguiente pueblo que visitaría, el de Abiegos, visto desde este pueblo de Cadenava.


Tras el pueblo de Cadenava, me iba a internar entonces de nuevo por la carreterina que en km y medio escaso me iba a llevar al pueblo de Abiegos (518 m – 34 hab).

Imágenes del mismo con su iglesia del siglo XVIII, así como la bolera al lado mismo de dicha iglesia.























Haciendo acopio de leña para el invierno.


El pueblo de Cadenava desde Abiegos.


Pues con esta breve reseña al último pueblo de este post doy por finalizado el mismo. 

Todavía quedaba más por conocer del concejo pongueto pero eso ya será para los siguientes post…



martes, 11 de octubre de 2016

CONCEJO DE PONGA… (1ª PARTE…).



Día: 08 y 09 de Octubre 2016.

Lugar: Ponga.

Comentario:
Después de la visita al concejo de Teverga, mi próximo destino iba a ser uno de los concejos más abruptos y paisajísticamente hablando más espectaculares que hay en Asturias, el aislado concejo de Ponga, situado al sureste de la región y con altitudes que van desde los 210 m hasta los 2.100 m en su pico más alto, así que esto que digo da una idea de lo accidentado del terreno de dicho concejo.


Algo de información del concejo de Ponga.



Y la situación del mismo en el Principado de Asturias.



Señalado en negro, el recorrido reflejado en esta primera parte del post dedicado a este concejo de Ponga.







Tras salir de la capital del Principado, pondría rumbo a la zona de Arriondas para unos 9 km antes de llegar a la capital del concejo de Parres, en el pueblo de Sevares, pillar la carretera estrecha que me llevaría, a través de la Collada de Moandi (662 m), a entrar en el concejo pongueto.

A las puertas del concejo, cuyo espacio está protegido constituyéndose en parque natural.


Primera “casa-cuadra” que me encontraría en el paso de Moandi (662 m).


Tras la parada de unos minutos en el paso de montaña, seguiría mi trayecto con el coche ya en descenso hacia la zona del cruce del pueblo de Sellaño por una carretera bastante estrecha y que permitía el paso justo de dos vehículos sin muchas florituras.

Tras algo más de 3 km de descenso por dicha carretera, pararía el coche en una zona algo más ancha que me iba a permitir sacar las primeras imágenes ya en terreno pongués.

Desde dicho margen de la carretera, la primera aldea que me encontraría del concejo, la aldea con siete viviendas de Los Laderos (380 m – 10 hab).


Hacia el interior del concejo.


Seguiría el descenso por la carretera y en pocos centenares de metros ya me iba a encontrar con el primer pueblo del concejo, entrando desde el Concejo de Piloña, el pueblo y parroquia de Cazo (183 hab en todas sus aldeas).

El pueblo de Cazo queda situado a unos 390 m y en el mismo aparcaría el coche en un lugar que me iba a permitir visitar con cierta tranquilidad la totalidad del pueblo, pueblo que se distingue por su torre, una de las edificaciones más antiguas de Asturias.

La torre es del siglo XII, conservándose todavía en la actualidad el escudo de armas, habiendo sido fruto de algunas modificaciones, como por ejplo la del siglo XIX y utilizada como prisión según refieren documentos de 1579.

Una leyenda local asegura que dicha torre disponía de un túnel para la huida de los señores que la ocupaban y que originalmente llegaba hasta el río. Según esta leyenda un joven cristiano enamorado de una bella doncella mora, aprovechó su existencia para burlar a los padres de la mujer y huir con su enamorada.

Imágenes de la torre y de su entrada.








Junto a la torre me encontraría con un hórreo que tenía la particularidad de ser de planta cuadrada y apoyarse en nueve pegollos.


Y con alguna cuadra que dejaba claro el paso del tiempo.


Me encontraría en la plaza del pueblo con un paisano que estaba plácidamente sentado tomando el sol que se dejaba ver por momentos, entre las nubes y con el cual estuve hablando un buen rato mientras me daba conversación explicando épocas antiguas mientras me mostraba los muros de la torre con los diferentes detalles defensivos de la misma, así como su escudo.

Como en los pueblos generalmente la gente tiene ganas de hablar, rápidamente se me unirían otros dos paisanos y con la casualidad que uno de ellos había estado en el ayuntamiento hacía años (en la oposición según me comentó), empezando a comentarme éste parte de la problemática del concejo y lo que hacen o “no hacen” los señoritos de la capital y los ecologistas por fastidiar a los que realmente les interesa el concejo, que no son otros que sus propios vecinos.

Tras la agradable charla con los paisanos, me despediría de ellos para ir a sacar algunas imágenes de las casas de este pueblo de Cazo, la mayoría en muy buen estado como se puede ver en la primera foto (las antiguas escuelas) y las que le siguen.














Las fotos que siguen a continuación son del día siguiente ya que en el primer día que iba a estar por la zona, descubriría a lo lejos (desde otro pueblo) que se me había escapado la visita a la iglesia del pueblo, iglesia que parecía estar situada en un mirador con buenas vistas, así que nada más empezar el segundo día de visitas, me acercaría al lugar donde estaba ubicada la iglesia en cuestión.

En este segundo día que me acerqué hasta Cazo dejaría el coche en la misma plaza de la torre y me iría caminando por la carretera para salvar la distancia de medio km que separaba el pueblo de su iglesia.

Vista del paisaje en mi aproximación a la iglesia.



A poco más de 100 m ya del recinto religioso y como digo, ubicado en un lugar con buenas vistas.


Descubriría más tarde que a dicha iglesia se le conoce como la Iglesia de Santa María de las Nieves, la cual data del siglo XVII.

En la fiesta principal de la parroquia que se celebran los días 5 (en Cazo) y el 6 (en Sellaño), se saca la imagen de la virgen de la iglesia, dando entonces un corto recorrido por el campo de la iglesia, confeccionándose también un ramo que se completa con panes, los cuales son subastados por los vecinos y así con el dinero obtenido y las aportaciones de los vecinos se sufraga la fiesta de la noche amenizada por una orquesta.

Imágenes de la iglesia y de su entorno.




















Un par de imágenes desde este lugar de dos pueblos que había visitado el día anterior y de los cuales pondré las fotos a continuación en esta primera parte del viaje por tierras ponguetas.

El primero de ellos, el pueblo de Priesca (330 m – 21 hab), pueblo que se accede bajando hasta Sellaño y tras 1 km avanzando por la carretera a S. Juan de Beleño, pillar a la izda una carreterina que en km y medio aprox sube al pueblo.



Y el otro de ellos que había visitado el día anterior y que se podía observar desde esta zona de la iglesia, iba a ser el pueblo de Tribierto (360 m – 21 hab).





Tras sacar las imágenes ya iría regresando tranquilamente hasta Cazo, obteniendo la siguiente imagen del pueblo desde la carretera que me llevaba de vuelta desde la iglesia hasta el pueblo de nuevo.


Vuelvo otra vez al primer día ya que en ocasiones iré mezclando días con la intención de que engloben entre los mismos determinadas zonas de los concejos ya que seguramente tendré que volver a repetir zonas porque algunas visitas se me hayan pasado en un primer momento.

Pues tras la visita a Cazo y tras descender medio kilómetro hacia Sellaño me daría de lleno en una curva con un cruce y una señal que parecía indicar algún otro pueblo de la zona, así que daría un volantazo a la drcha y me dirigiría entonces hacia los pueblos de esta parte del valle (Los Laderos, Ambingue y La Prida), pueblos que aunque no están muy alejados de la carretera general, sí que es verdad que dan una sensación visitándolos de bastante aislamiento.

Una vez abandonada la carretera general, me iría directo hacia los dos últimos pueblos de los tres que mencioné anteriormente, pasando y parando previamente en un mirador que se encontraba en una curva cerrada de la carretera y en el cual se podía observar con bastante claridad el pueblo que había visitado anteriormente, el pueblo de Cazo.





Y el paisaje desde dicho mirador…¡Espectacular!.


Tras abandonar este mirador me iría directamente hacia la parte poblada más cimera, conocida como La Prida.

Vista de dicho lugar.



Vistas a lo lejos y al frente de un pueblo que momentos después visitaría, el pueblo de Priesca (en la ladera verde que se ve en el centro de la imagen) desde esta aldea de La Prida.


Comenzaría el descenso hacia la carretera general y a los pocos centenares de metros me encontraría con el pueblo de Ambingue (360 m – 36 hab), pueblo por el que había pasado para llegar al de La Prida.


Llegaría entonces a la carretera que me iba a conducir hasta el pueblo de Sellaño (200 m – 52 hab) y de aquí me iba a dirigir al pueblo que había visto ya desde hacía rato y que estaba situado en una ladera con prados verdes, el pueblo de Priesca (330 m – 21 hab).

Imágenes de dicho pueblo.

















A lo lejos y de frente, vista de la zona por la que había estado en las primeras horas del día y visitando los primeros pueblos de este reportaje.


Abandonaría dicho pueblo tras haber disfrutado de sus vistas y me encaminaría de nuevo hasta Sellaño para irme a través de una carreterina a visitar otros par de aldeas o mejor dicho, una de ellas ya que por la primera aldea, la de Cortés, simplemente pasaría, no siendo así con la segunda, la de Tribierto (360 m – 21 hab), en la cual pararía el coche para irme a dar un breve paseo por dicha aldea, sacando las siguientes imágenes que se pueden apreciar a continuación de sus construcciones así como de alguna de las vistas que se pueden contemplar desde dicha aldea.














Tras el guapo paseo por esta aldea, me dirigiría a Sellaño (200 m -52 hab) para obtener una simple foto de recuerdo de este pueblo con el puente característico del mismo.


Con esta última imagen doy por finalizado esta primera parte del post dedicado al concejo de Ponga, primera parte que como se ve ha englobado toda la zona de Sellaño, así como sus alrededores.


En resumen, buena primera jornada, pero iba a llegar el día siguiente y de nuevo mi visita a Ponga en el que descubriría por ejplo, entre otras cosas, la subida espectacular a través de una carretera de 4 km (en la que solo cabía un coche) hasta el pueblo de Caranga, pero eso ya es para el siguiente post.