jueves, 29 de junio de 2017

VACACIONES 2017… PARQUE NATURAL DEL MONASTERIO DE PIEDRA Y ZARAGOZA… 2º Día (CASCADAS DEL PARQUE NATURAL DEL MONASTERIO DE PIEDRA).



Fecha: 20-06-2017.

Lugar visitado en este post: Monasterio de Piedra (Zaragoza).


Comentario:
2º día por tierras zaragozanas y en este día íbamos a poder finalmente a conocer las conocidas cascadas del Parque Natural del Monasterio de Piedra, así como dicho monasterio o mejor dicho lo que queda de él.

Pues tras levantarnos cerca de las 09h nos íbamos a bajar a desayunar para acto seguido ya poner rumbo hacia el monasterio y su parque natural, distante de Nuévalos unos tres kilómetros y nada más salir del pueblo ya íbamos a realizar la primera parada del día para contemplar el pueblo desde otra perspectiva.




Pero antes de adentrarnos en el parque natural del día, mejor pongo un enlace con algo de información del Parque natural del Monasterio de Piedra.


Pasados unos minutos ya íbamos aparcar en el amplio aparcamiento del recinto exterior del monasterio y acto seguido ya íbamos a entrar dentro del recinto amurallado para empezar con la visita sin pasar por la taquilla ya que las entradas las había sacado el día anterior desde casa por Internet (27,90 euros las dos).

La visita comenzaba y tras rehusar sacar las típicas fotos de recuerdo por parte del personal del recinto, empezamos a caminar por tramo hormigonado en esos primeros metros.


Mapa de este enclave del Monasterio de Piedra.


El tramo hormigonado iba a desaparecer para pasar ya a una ancha senda que en este primer tramo nos iba a llevar a pasar por la zona conocida como el Vergel de Juan Federico Muntadas.




Tras esta zona del vergel se iba a poder apreciar ya las primeras cascadas del día, situadas en la zona conocida como el Baño de Diana.




Alguna cascada más en esta zona y descubriendo por detrás de esta primera la alta cascada de la Caprichosa.




La cascada de la Caprichosa.


Lago de los Patos.


Subiríamos por unos peldaños hasta la altura de esta cascada de la Caprichosa para inmortalizarla mucho más de cerca.


Zona de la Gruta del Artista por la que tendríamos que subir a continuación a través de una escalera que nos iba a llevar hasta la zona superior de La Caprichosa.


Pues a subir tocaba y mirando hacia abajo sí que se salvaba mucho desnivel en pocos metros.




Un par de imágenes de la parte superior de la Cascada de la Caprichosa con otra pequeña cascada soltando sus aguas hacia dicha parte cimera.




Después del pequeño salto de agua anterior, la senda continuaba y nos obligaba a seguir transitando por otra zona conocida como Los Vadillos, zona con bastantes saltos de agua.








Saliendo de Los Vadillos.


Tocaba entonces caminar por otras dos zonas, los Fresnos Altos y los Fresnos Bajos, zonas también con sus cascadas espectaculares.








Saliendo de la zona de Los Fresnos.


Tras salir de la zona anterior, íbamos a descender a través de otros peldaños hasta la llamada Cascada Iris.

Un par de vistazos de dicha cascada.




Tras llegar a esta cascada, nos íbamos a desviar de la ruta por unos metros para sacar alguna que otra imagen de la Cascada Iris, así como de la cascada estrella del día, la conocida Cascada Cola de Caballo, pudiendo sacar en esos momentos dicha cascada en su parte superior.




Volvimos a la ruta para continuar con la misma y en esta ocasión el itinerario, perfectamente señalizado tengo que decir, nos iba a meter por las cavidades de la Gruta Iris y sin saberlo íbamos a transitar por el tramo más espectacular de todo el día y mejor indicarlo a través de las siguientes imágenes.














Íbamos a salir a través de estas grutas a la cota inferior de esta Cascada de la Cola de Caballo, pudiendo apreciar la misma de un mirador situado enfrente de la misma.


Tras este mirador, la senda continuaba por toda la zona del Centro de Piscicultura del Monasterio de Piedra.

Un par de imágenes transitando por esta siguiente zona.




Venía seguidamente otra zonas con cascadas, la zona conocida como Fuente del Señor y la zona de la Cascada de los Chorreaderos.








Tras internarnos en otra ruta íbamos a salir de nuevo a la zona de la Cascada Iris, zona que poco a poco se iba a dejar atrás para llegar poco después a la salida de la ruta de este día.






Resumiendo... 
Espectacular primera mitad del día con la visita a las cascadas y grutas del Monasterio de Piedra, visita tengo que decir que volvería a repetir sin dudarlo ya que merece muy mucho la pena el acercarse a disfrutar de dicho entorno.


A continuación y como eran cerca de las 14h ya nos íbamos a ir a comer a uno de los restaurantes integrados dentro del recinto del Monasterio de Piedra, pero eso y lo que vino en el resto del día, lo dejo para la segunda parte del post dedicado a este día.

VACACIONES 2017… PARQUE NATURAL DEL MONASTERIO DE PIEDRA Y ZARAGOZA… 1º Día (NUÉVALOS).



Fecha: 19-06-2017.

Lugares visitado en este post: Munébrega, Nuévalos.


Comentario:
Llegaba en esta semana de Junio el periodo vacacional que suelo dedicar para viajar y habíamos decidido Adela y el menda acercarnos a conocer la zona del Monasterio de Piedra así como algunos pueblos de la provincia de Zaragoza, aprovechando que en los últimos días de la semana habíamos reservado hotel en la capital aragonesa, así que tras levantarme a las 06h15 de la mañana de este lunes, partiría con el coche a eso de las 07h15 en dirección a León por el Pto Pajares ya que tenía la intención de ir hasta tierras aragonesas por Castilla-León, La Rioja y finalmente llegar a Zaragoza con la intención de recoger a Adela que llegaba en tren desde tierras levantinas.

Como suele ser habitual, tocaba parada en “El Ezequiel” para desayunar algo y luego poner rumbo directo por dicho itinerario hasta la capital maña, capital a la que llegaría en torno a las 14h15 (tras 07h de viaje) en un día espectacular de sol y calor (unos 37 grados), por lo que tenía algo de tiempo hasta que llegara el tren a la estación zaragozana de “Las Delicias”.

Un par de imágenes (sacadas el último día) de dicha estación aragonesa.




Tras el reencuentro ya nos iríamos a comer algo a un centro comercial cercano, para acto seguido poner rumbo al pueblo de Nuévalos que era donde habíamos reservado un par de noches con el objetivo de conocer el cercano Monasterio de Piedras, ubicado a unos 3 Km de dicho pueblo.

Algo más de 01h15 nos iba a separar el itinerario entre las dos poblaciones, pero antes de llegar al pueblo de Nuévalos y al tener tiempo de sobra, pararíamos en un pueblo conocido como Munébrega (750 m – 410 hab en el 2016), pueblo conocido por ser la cuna de numerosos personajes ilustres (7 obispos, 3 arzobispos, 1 cardenal, embajadores, escritores, …) y por el que daríamos el primer paseo rural de las vacaciones, inmortalizando el enclave a través de su Ayuntamiento y de la Iglesia de Nuestra Sra de la Asunción, de estilo mudéjar y que data del siglo XIV.




Tras la visita a este pueblo, ya nos iríamos directamente hacia Nuévalos y hacia el primer alojamiento del viaje, el Hostal “Las Rumbas” de 2* y en el que pasaríamos un par de noches en el mismo, cumpliendo el hostal las expectativas que llevábamos y en el que se pueden resumir en las mismas en los términos de tranquilidad y buena ubicación.

Enlace con algo de información sobre el pueblo de Nuévalos (724 m - 335 hab en 2016).


Imagen del hostal (sacada el día que nos marchamos del mismo).


Enlace del hostal “Las Rumbas”…


Tras hacer el check-in en el hostal nos fuimos a dar una vuelta por el pueblo, pese a que el tiempo en la zona estaba con bastante nubosidad de tormentas, comentario que viniendo en coche por la autopista desde Zaragoza a Calatayud le había hecho este menda a Adela (“desgraciadamente” no me equivocaría al final).

Tras comprobar “el nulo” ambiente que había en el pueblo, nos encaminamos por las callejuelas del mismo para descubrir algunas que otras imágenes de Nuévalos como las que muestran las que pongo a continuación…

Pero…¡Por Dios, que se me olvidaba…!, lo primero es presentar a los protagonistas del viaje…


Primera imagen que se me quedaría grabada en mi retina del pueblo.


“Las primeras piedras” a las que llegaríamos en este pueblo, El Castillo menor de Nuévalos (siglo XIV), conocido también como la Torre de Nuévalos, en la actualidad restaurada y que sirve como Oficina de Turismo de la localidad.


Vistas desde esta torre del embalse situado junto al pueblo, el Embalse de la Tranquera, inaugurada por Franco en 1960 para abastecer de agua a Calatayud, con una longitud de 06,5 Km y un perímetro de 16 Km.




La vuelta continuaba y el tiempo empezaba a empeorar claramente, escuchando y viendo algunos rayos y truenos a lo lejos que poco a poco parecían querer acercarse al pueblo.

Alguna casa que me llamaría la atención.


Estábamos casi al lado del Ayuntamiento y de la principal iglesia del pueblo, la Iglesia de San Julian.


El Ayuntamiento.


Vista lateral de la iglesia y en la que se pueden apreciar por encima de la misma las nubes de tormenta que nos acompañarían un buen rato, dejando caer momentos después un aguacero más que sobresaliente.


Como comento, los truenos y rayos ya estaban muy cerca del pueblo y de repente comenzaría a llover con muchísima intensidad, refugiándonos entonces en unos huecos situados por debajo de la iglesia y oyendo y viendo en todo momento como el cielo tronaba y se iluminaba por momentos.

No estábamos en buen lugar para protegernos de la amenaza que venía del cielo, incluso cambiamos de ubicación, pero cuando vimos que un rayo caía muy, pero que muy cerca del pueblo, milagrosamente pude descubrir un amplio bajo en una casa que se utilizaba a modo de cochera, así que según “me dicen” y tras tener una “cara de poema” momentos antes por el peligro que se nos venía encima, decidimos cambiar de refugio y para allá y bajo un buen aguacero nos fuimos a proteger en un lugar en el que ya nos íbamos a sentir mucho más seguros.

Imagen de la cochera.


Un par de vídeos de esos momentos.




Tras pasar la tormenta, ya continuaríamos con la visita y descubriendo algunas nuevas vistas del pueblo, de su barranco, de alguna ermita del mismo y por último de su iglesia parroquial.








Tras descender hasta el cruce principal de carreteras del pueblo, nos iríamos a tomar algo a uno de los bares del mismo, para acto seguido ya irnos a cenar a base de un par de platos combinados al hostal en donde nos íbamos alojar las dos siguientes noches.

Una vez con el estómago lleno, ya subiríamos a descansar hasta el día siguiente y a recibir a los mosquitos que en esa primera noche se dignaron a darnos el recibimiento en la habitación.


Al día siguiente, tocaba una de las visitas principales de este viaje y a la que este menda le tenía muchas ganas, la del Monasterio de Piedra con sus cascadas, pero eso ya es para el siguiente post…