sábado, 2 de diciembre de 2017

RUTA DE VILLANUEVA AL ALTO DE LA CRUZ DE LINARES Y VUELTA POR SOGRANDIO Y LA SENDA DEL OSO.



Día: 26-11-2017.

Desnivel: +700 m aprox.

Longitud: 21,13 Km.

Tiempo: 04h:53:22


Comentario:
Después de unos meses de inactividad debido al tema corredero, volvía a mis añoradas andanzas montañeras, así que con cierta “ansiedad” por empezar de nuevo a caminar entre el verde, me iba a dirigir en este Domingo frío (4º grados) a la cercana Mancomunidad Valles del Oso para intentar hacer un tramo que no conocía de un itinerario que consistía en subir desde el pueblo de Villanueva por una senda ancha hasta las cercanías del pueblo de Castañedo de Monte y de ahí tirar por asfalto hasta el Alto de la Cruz (830 m), para luego volver todo por asfalto a encontrarme con el coche o si era posible, bajar directamente otra vez al Valle de Trubia por alguna senda o pista que pudiera encontrar.

Pasadas las 11h30 estaba aparcando el coche en la capital del concejo de Santo Adriano, Villanueva (227 m – 105 hab en el 2009), comenzando a caminar unos minutos después por la calle principal y que me iba a llevar al comienzo de la ruta del día.


Algunas casas situadas en uno de los dos barrios que conforman la capital del concejo y que estaban situadas en la otra margen del Río Trubia.


Vestigios de otra época.


Tras cruzar el puente medieval de estilo romano me iba a dar ya de frente con el inicio de la ruta del día, inicio “prometedor” en fuerte subido como se puede apreciar en la siguiente imagen.


Vídeo del inicio de la ruta.


Vista hacia atrás al poco de comenzar por el itinerario.


Y por delante, llano, llano no era precisamente lo que veía.


Según subía se iba pudiendo ver con total claridad la senda de la Ruta de las Xanas, ruta muy frecuentada de la parte central de Asturias.


Se iba ganando altura y por lo tanto cada vez que me paraba a disfrutar de las vistas hacia atrás, las mismas se iban abriendo cada vez más.


Vídeo en mi ascenso por la pista.


En algunos tramos, la ruta estaba casi completamente invadida por mucha hojarasca que en ocasiones hacía que tuviera que ser precavido en mi manera de caminar.




La ruta, desgraciadamente, me iba a obligar a cambiar la vertiente soleada por la que había iniciado la ruta a otra en la que la sombra y “el fresquito con su humedad” iba a ser la nota predominante.

Imagen de un acompañante que me echaría desde el inicio de la ruta y que vendría conmigo acompañándome hasta las cercanías del pueblo de Castañedo del Monte, situado a poco más de 01h15 del inicio de la ruta.


Caminando por el interior del bosque, en ocasiones con bastante barro debido a los dos días anteriores lluviosos que habíamos tenido en la región.




Vistas hacia el Este, hacia la Sierra del Aramo, en cuanto pude ganar algo más de altura y la arboleda iba desapareciendo poco a poco.


Tras unos 3,5 Km y 01h10 iba a llegar al asfalto de la carretera que une los núcleos rurales de San Andrés y de Castañedo del Monte, dejándome a un par de centenares de metros de esta última población.


Tras salir a la carretera, de nuevo vistas hacia el Este y por debajo de donde estaba situado quedaba ya la zona sombría que he comentado anteriormente y en las que había sacado algunos fotos por el interior del bosque.


Vídeo poco antes del pueblo de Castañedo del Monte.


Ya conocía el pueblo de Castañedo del Monte (580 m – 30 hab en 2016) por haber pasado en varias ocasiones por el mismo, así que no me entretendría apenas y sacaría tan solo una foto de su iglesia parroquial, dedicada al Arcángel San Gabriel.


Continuaba caminando por carretera a buen ritmo para ir dejando poco a poco el pueblo cada vez más abajo.


Las vistas ya se iban abriendo cada vez con más claridad hacia el Oeste, como esta que sigue de la Sierra del Aramo nevada por sus cotas superiores y el pueblo de Serandi (parte central de la imagen) situado en la ladera Oeste de la sierra.


Un poco más al norte de la anterior imagen, quedaba situado el cañón que forma el Arroyo de las Xanas y que es el protagonista principal de la ruta del mismo nombre, con el pueblo quirosano de Pedroveya (centro imagen) y por encima de dicho pueblo, el Pico de La Mostayal  (1.313 m).


Conjunto de la Sierra del Aramo con la Collada Aciera a la drcha y al fondo de la collada, el Macizo de Ubiña con una buena nevada.


Con algo más de zoom, dicha collada de Aciera y dicho macizo de Ubiña nevado.


Tendría que atravesar por el asfalto, otro pueblo, el de Linares, pueblo situado cerca ya del Alto de la Cruz de Linares (830 m).

En el alto pararía unos minutos esperando que descendiera por la pista de Cuevallagar algún land-rover que me pudiera sacar alguna duda sobre una pista que veía a mis pies y sobre el destino al que pudiera llegar si al final optaba por ir caminando sobre ella.


Descendería land-rover conducida por una joven y un paisano y al preguntarles por el destino de dicha pista, ninguno de los dos (pese a ser de la zona según me dijo el paisano) me supo resolver mis dudas.
Lo que en teoría me resolvieron sería la duda de cómo bajar directamente a Proaza desde la carretera por la que estábamos en esos momentos, así que opté por cambiar la idea inicial de la ruta de este día y que hubiera sido por subir unos centenares de metros por la pista de Cuevallagar y pillar un sendero que me bajara directamente al pueblo de Sograndi por otra idea que parecía más apetecible y como era ya bajar y conocer directamente un itinerario que me pudiera llevar de forma directa y rápida hacia el pueblo de Proaza.

Tengo que reconocer que fui sin mucho convencimiento a por esta segunda opción ya que los había visto a la hora de responderme con ciertas dudas, tanto de la primera pregunta que les hice como de la segunda, pero aun así me arriesgue a tirar otro km más por asfalto y ver si pillaba esa “supuesta pista” que me llevara a Proaza.

Llegaría a la altura del lugar donde salía “supuestamente” la pista, pero tras ver los inicios de la misma, tampoco es que me diera mucha confianza el pillar la misma, así que lo que hice y al escuchar que alguien subía con un pequeño vehículo motorizado, decidí esperarle para pararle y ver si efectivamente por dicha pista o mejor dicho, sendero en su tramo inicial, me podía llevar al destino que yo quería en esos momentos.
Efectivamente, el paisano llegaría a mi altura montado en su vehículo y a la señal de que parar ya pude ver reflejado en su cara un gesto un tanto de incomodidad por verse obligado a detener su vehículo.
Ante mi pregunta de que si por lo que veíamos de frente (tanto él como yo) se podía bajar a Proaza, el me contestaba con un tono fuerte, que sí, que por ahí, y ante mi insistencia (ya que veía que había como dos inicios posibles para el itinerario a pillar) él me contestaba “medio cabreado”…¡Por ahí, por ahí, de frente…!.
Sí, pero yo le volvía a preguntar…¿Por la drcha o por la izda? Y él reafirmándose con rotundidad en lo que me había dicho “¡Defrente, por ahí, por ahí…!...y yo volviéndole a insistir…¿Por la izda?...Y él volviendo a responderme moviendo y señalando con uno de sus brazos…¡Sí, sí, de frente¡…
¡Vale, vale, gracias…!, le respondería, ya que lo dejaba “casi por imposible”, así que como todavía tenía por delante sobre tres horas de luz, decidí tirar por el sendero que salía a la izda de la siguiente imagen y confiar que entre el primer paisano y este último más la suerte, me hubieran ayudado si finalmente conseguía bajar a Proaza de forma directa y pudiendo evitar así una buena pateada por asfalto ya que no tenía muchas ganas de seguir caminando unos cuantos kilómetros por superficie dura.

Pillaría entonces el desvío desde la carretera general, comenzando entonces a descender de forma muy brusca por el sendero de la izda, sendero que luego se ensancharía y pasaría en algunos tramos a estar hormigonado.


Descendería por dicho tramo unos 15 minutos hasta llegar a un tramo ancho en el que había una cuadra y en el cual estaba cortado el paso ya que parecía que a las puertas de la cuadra había acabado el descenso, saliendo entonces un sendero, “algo menos claro”, que continuaba bajando y que estaba pegado a uno de los lados del prado de la cuadra y el cual había estaba más tomado por la vegetación que el descenso que había tomado desde la carretera.

Estuve tentado a arriesgarme y continuar por el sendero y sus trazas, pero dadas las horas que eran y con la posibilidad de que este último sendero me pudiera llevar a “tierra de nadie” y por un terreno que estuviera plagado de mucha vegetación y arboleda inaccesible para este menda, decidí dar la vuelta (a mi pesar) y emprender entonces el pronunciado ascenso hasta la carretera, ascenso que hice a paso tranquilo y en el que me encontraría muy bien (sería la tónica durante toda la jornada).

Lo peor de la ruta comenzaba ahora y no era otra cosa que tener que ir descendiendo por asfalto hasta Proaza, así que con paciencia y distrayéndome “en mis cosas” fui ganando metros a la ruta de este día hasta llegar al cruce con la carretera general de Proaza-Quiros/Teverga.

En el itinerario me iba a encontrar con el pueblo de Sograndio (500 m – 76 hab), así que para inmortalizar dicho paso, sacaría la siguiente imagen de una de las casas del pueblo.


Tras dejar atrás este pueblo, el “pesado” descenso por carretera continuaba, dejando atrás un pueblo, un pueblo que nunca he visitado y que siempre me ha llamado la atención por su ubicación, el pueblo de Murias.


En un cuarto de hora o 20 min iba a estar enlazando con la carretera principal del Valle del Oso (16,7 Km de ruta) y entrando en Proaza, pillando en la entrada tras cruzar el puente sobre el Río Trubia, el tramo de la Senda del Oso y que me iba a llevar tras algo más de 4 Km de caminata, al pueblo de partida, Villanueva de Sto Adriano.


Concluía así una guapa y primera caminata post-maratón muy esperada por este menda, no por la ruta en sí de este día ya que no me ofrecería cosas espectaculares a la hora de realizarla, pero sí por ser la primera de muchas que espero realizar en los próximos meses.

viernes, 1 de diciembre de 2017

TRÍO DE ENLACES SOBRE LA MARATÓN DE VALENCIA 2017 Y MEDALLAS DE ESTOS AÑOS…



Día: 02-12-2017.

Comentario:
Me he decidido a recopilar los tres enlaces en los que me he referido a mi participación en la Maratón de Valencia, acontecida el 19 de Noviembre de este año, así como una recopilación a través de imágenes de “las medallas de finisher” conseguidas en estos años en el tema corredero, así que vamos a por ello…


Previo a la Maratón de Valencia 2017.



Maratón de Valencia 2017 “Trinidad Alfonso”.


“Reflexiones y más datos” sobre la Maratón de Valencia 2017.



Recopilando las medallas “de finisher” en Medias y Maratones, conseguidas hasta las fechas, me ha dado por poner también en este post, imágenes de las mismas junto a los enlaces en las que comento lo acontecido en las carreras en las finalmente pude conseguirlas, así que ahí van…


1ª Medalla…Media Maratón San Sebastián (Noviembre 2014).

Tiempo real: 01h:54:54




2ª Medalla… Maratón Madrid 2015 (Abril 2015).

Tiempo real: 05h:07:51




3ª Medalla… VI Media Maratón Gijón “Villa de Jovellanos” (Abril 2016).

Tiempo real: 01h:52:22




4ª Medalla… Maratón de Valencia 2017 “Trinidad Alfonso” (Noviembre 2017).

Tiempo real: 04h:48:08




De momento y como se puede ver, voy empatando: 2 medallas en pruebas de Maratón y otras 2 medallas de Medias Maratones, así que espero este próximo año poder deshacer el empate sin problemas.

“REFLEXIONES Y MÁS DATOS” SOBRE LA MARATÓN DE VALENCIA 2017.



Día: 01-12-2017.

Comentario:

Enlace de “la previa” y de “la carrera” de la Maratón de Valencia “Trinidad Alfonso” de este año 2017.




Pasados unos días tras mi participación en la Maratón de Valencia y tras escribir la crónica de dicha carrera, toca el momento de comentar lo vivido en dicha prueba, lo que salió bien y lo que salió mal, las causas por las que haría el tiempo realizado al final del reto deportivo que me había planteado este año y algunas otras impresiones que he podido sacar aunque es verdad que tampoco es que se pueda decir que las haya descubierto ahora…

Voy a empezar, resumiendo, los datos sobre los parciales que he mencionado en el post dedicado exclusivamente a la maratón y que engloban los mismos, por Km, de cinco en cinco, de diez en diez y los dos tramos de las medias maratones que conformaron la carrera, para así poder realizar un pequeño análisis de lo acontecido.


Parciales x Km...

* Parciales en los que tendría que realizar paradas.

Km 1        06:06.4             Km 22      06:08.2

Km 2        06:00.0             Km 23      06:08.1

Km 3        06:01.2             Km 24      06:12.2

Km 4        06:10.9             Km 25      06:18.0

Km 5        05:58.1             Km 26      08:48.2 *

Km 6        06:08.3             Km 27      06:27.3

Km 7        06:03.8             Km 28      06:23.2

Km 8        05:58.5             Km 29      06:22.5

Km 9        05:56.0             Km 30      06:11.8

Km 10      06:07.8             Km 31      07:03.3

Km 11      06:02.1             Km 32      07:14.0

Km 12      06:29.3 *          Km 33      07:21.5

Km 13      06:01.8             Km 34      07:45.5

Km 14      06:03.0             Km 35      08:00.1

Km 15      05:56.5             Km 36      08:12.5

Km 16      05:58.9             Km 37      08:59.8

Km 17      06:07.6             Km 38      08:20.5

Km 18      06:07.3             Km 39      08:20.5

Km 19      06:01.4             Km 40      08:16.1

Km 20      06:35.4 *          Km 41      08:16.1

Km 21      06:01.4             Km 42      08:00.9

                                          Km 0,71   05:20.7

                   Total 42,710 Km en 04h:48:08


Parciales de Km 0 a 5...

Parciales              Parcial      Media              Tiempo Acumulado.

Km 0 a 5              30:17       06:03/Km         00h:30:17        (05 Km).

Km 5 a 10            30:14       06:03/Km         01h:00:31        (10 Km).

Km 10 a 15          30:33       06:07/Km         01h:31:04        (15 Km).

Km 15 a 20          30:50       06:10/Km         02h:01:54        (20 Km).

Km 20 a 25          30:48       06:10/Km         02h:32:42        (25 Km).

Km 25 a 30          34:13       06:51/Km         03h:06:55        (30 Km).

Km 30 a 35          37:25       07:29/Km         03h:44:20        (35 Km).

Km 35 a 40          42:09       08:26/Km         04h:26:29        (40 Km).

Km 40 a Meta      21:39      07:59/Km          04h:48:08        (42,71 K).

Meta = 42,710 Km.

Agrupando los parciales anteriores por tandas de 10 Km, me saldrían los siguientes números…


Parciales de 10 Km...

Parciales                       Tiempo                     Media/Km.

Km 0 a 10                     01h:00:31                 06:03/Km. 
               
Km 10 a 20                   01h:01:23                 06:08/Km.
                
Km 20 a 30                   01h:05:01                 06:30/Km.

Km 30 a 40                   01h:19:34                 07:57/Km.

Km 40 a Meta *            00h:21:39                 07:59/Km.

Total (42,710 Km)        04h:48:08                 06:45/Km.

* Meta = 42,710 Km.

Y partiendo la carrera en dos partes, los números serían aproximadamente los siguientes…


Los parciales de las dos medias maratones que correría en este día…

Parciales                       Tiempo                     Media/Km.

Km 0 a 21                     02h:07:56                 06:06/Km.

Km 21 a Meta *            02h:40:12                 07:23/Km.

Total (42,710 Km)        04h:48:08                 06:45/Km.

* Meta = 42,710 Km.


 - ANÁLISIS DE LOS DIFERENTES PARCIALES…

Viendo los datos de los diferentes parciales que engloban los Km de 5 en 5, está claro que la carrera se podría dividir claramente en varias partes bien diferenciadas.

* Una primera, hasta el Km 25, en la que fui manteniendo un ritmo entre 06:03/Km y 06:10/Km, bastante cómodo o por lo menos eso creía yo a medida que se iba desarrollando la carrera.
En estos primeros 25 Km, pese a las dos paradas “ligeras”, me encontraría suelto en las zancadas y bien en cuanto al tema cardio y respiratorio.

* Vendría entonces otra parte en la que coincidiría la parada que realizaría para “liberar peso”, entre el Km 25 y el 26, parada en la que perdería alrededor de unos 02h30 para acabar haciendo 08:48.2 en el Km 26 y en la que inmediatamente después de dicho Km y tras reanudar la marcha, notaría que las piernas se me habían agarrotado sin saber muy bien el por qué, ya que hasta dicho momento iba bastante bien a ritmos aproximados a los 06:10/Km.

Los parciales de los siguientes 3 Km, empezarían a empeorar hasta situarse en niveles entre 06:22/Km y los 06:27/Km, pero aun así todavía haría el Km 30 a niveles de 06:11.8, supongo que animado en parte al paso por el centro de Valencia.
 
* A partir del Km 30 me encontraría, lo que en el argot maratoniano se conoce con el nombre de “El muro”, que no es otra cosa que un desfallecimiento o falta de energía brusco y repentino que se produce más allá de la mitad de la carrera, entre los Km 30 y 35.

Dicho fenómeno es construido por el propio organismo ya que su causa principal es que el cuerpo cambia el sistema para obtener energía y pasa de un sistema muy eficiente (las reservas de glucógeno), para otro mucho menos eficaz (las reservas de grasa del cuerpo) y todo esto propicia la aparición de la fatiga.

Cuando corremos, el cuerpo utiliza el glucógeno almacenado en el hígado y en los músculos para obtener energía, pero dicha reservas está claro que no son inagotables.
De media, el organismo puede llegar almacenar la cantidad de glucógeno equivalente a unas 2000 Kilocalorías, que en teoría permitirían llegar hasta el Km 30 ó 35 (hay que tener en cuenta otros condicionantes como el peso, estado físico, ritmo,…).
Pues cuando en el cuerpo ya no queda glucógeno en las reservas, el cuerpo pasa a utilizar las reservas de grasa, produciéndose en este proceso cuerpos cetónicos, facilitando estos la aparición de fatiga muscular con lo cual aparece de esta forma el tan temible “muro”.

En cuanto a esto que acabo de decir y comparado con el dato de calorías gastadas que el Garmín me reflejó al final de la carrera (casi 2.900 cal), hay que suponer que si en mi caso yo tenía ese tope (2.000 calorías) de energía en mi cuerpo y al final gasté esas 2.900, me saldría un déficit para la carrera de unas 900 calorías, por lo que mi cuerpo tuvo que empezar a pillar energía a partir de esas 2.000 calorías que se supone tenía metidas en el cuerpo en forma de glucógeno.

Haciendo unas cuentas, más o menos serían las siguientes…

2.900 cal que gasté / 42,710 Km = 67,90 cal/Km.

Ahora multiplicando esas calorías/Km hasta que me diera el dato de 2.000 calorías, sabría aproximadamente el combustible que tendría para aguantar pillando mi cuerpo, las reservas “buenas” por así decirlo, así que en número sería más o menos…

2000 cal / 67,90 cal/Km = 29,45 Km.

Como se puede ver me sale el dato que mi cuerpo tenía energía almacenada en forma de glucógeno para la distancia aproximada de 29,5 Km y comparando este dato con los datos de la carrera, efectivamente, sale que a partir del Km 30 es cuando mis parciales x Km, empezarían a caer de forma alarmante, comparados con los parciales llevados durante esos primeros 30 Km (paradas aparte, ya que realizaría tres paradas, perdiendo unos tres minutos y medio en el conjunto de las tres).

Pues dicho y hecho, a partir del Km 30, mi cuerpo empezaría a quemar músculo para obtener energía y así poder continuar corriendo o mejor dicho, trotando (igual es mucha casualidad, pero mi mayor tirada en los entrenos de este año sería de justamente 30 Km).

En cuanto al trote, sería cada vez más cansino hasta el final de carrera y me llevaría a tomarme los últimos 12 Km de una forma relajada para no quemarme mucho más de la cuenta que si hubiera intentado ir más rápido, con el consiguiente riesgo de lesionarme.

Todo esto que acabo de comentar, en cuanto al tema físico ya que en cuanto al tema “de cabeza”, me encontraría muy bien durante la carrera, salvando varios momentos como el de la parada importante del Km 25-26, en el que no sabía muy bien lo que hacer (si parar en el hotel o arriesgarme a continuar más Km en dicho estado).

Luego, ya vendría el “gran reto” que tendría a nivel “mental” y no sería otro que  aguantar las embestidas de la cabeza en la zona “del muro” para que parara de correr y empezara a caminar, momento que fui superando utilizando tácticas de distracción y sobre todo con pensamientos que me hacían ir tirando para adelante aunque fuera poco a poco y con el reto final que me propondría de acabar la carrera sin pararme a caminar, hecho que logré a pesar del cansancio a nivel muscular.

Lo bueno de todas estas tentaciones sería el fortalecimiento mental que tuve durante los últimos 12 Km para saber y poder continuar corriendo, aunque fuera a paso “de tortuga”.

Esto me ha hecho ver que cuando quiero y estoy motivado puedo superar las tentaciones negativas para hacer o no hacer determinadas cosas, en este caso, en el plano deportivo, sirviéndome dicha experiencia para poder superar y pillar más experiencia a duros retos deportivos que me puedan venir en un futuro.


- CAUSAS DEL RESULTADO FINAL DE LA MARATON.

Pues como todo en la vida, un hecho está influenciado por unas causas y en el caso del resultado final de la carrera (en cuanto al tiempo y demás incidencias a nivel físico) se podría decir y tengo que reconocer que ha sido por una mala preparación durante todo el año, debido a que he ido por libre en cuanto al tema de entreno (como digo yo, he corrido un poco “a ojo”) ya que he pasado (aun sabiéndolo) de hacerme con unas planes, de los múltiples que hay, para preparar cualquier maratón en un tiempo determinado.

Otro factor determinante han sido las pocas sesiones de gimnasio para fortalecer el cuerpo ya que como sabe alguna persona que me conoce bien, no soy muy dado (a no ser que sea estrictamente necesario) a meterme entre “cuatro paredes” para hacer deporte.

Otra causa, bien se podría decir, sería “la desmotivación” que iría sufriendo en el último par de meses ya que llegaría al mes de Noviembre bastante “cansado” de correr y de renunciar a mis salidas montañeras, por lo que la cabeza más bien casi que se podría decir que cuando tenía que hacer alguna salida corredera, ésta más bien, me tiraba para atrás más que animarme a salir.

En cuanto al tema peso y alimentación, la verdad no me he cuidado mucho y un buen ejplo de esto que digo sería que a falta de una semana para la carrera de Valencia, me estaría metiendo para zampar un viernes a la hora de la comida, un par de platos de potaje y un buen plato de jabalí con patatas, cayendo también en este día un buen postre (tarta) más media botella de vino + casera + café + un chupito de licor.

Pese a esta forma de alimentarme llegaría con unos 79 Kg aproximados a Valencia, cuatro o cinco Kg por encima del peso que me hubiera gustado tener a fecha de 19 de Noviembre.

Resumiendo las causas en pocas palabras, estas se podrían definir en:

* Una deficiente preparación durante todo el año.

* Pocas sesiones de fuerza en el gimnasio o en el exterior.

* Desmotivación a medida que se iba aproximando las fechas de la carrera debida sobre todo a dejar de lado el tema montañero.

Y estas tres, a su vez, se podrían resumir en una que ya sabía y que me la he dejado muy claro este año que está a punto de terminar…
No tengo la disciplina para prepararme “en serio y en solitario” una carrera tan larga como es la Maratón, renunciando a realizar otras actividades deportivas que me apetezca hacer cómo y cuándo quiera (la gran frase que digo de…”Hacer las cosas y los planes sobre la marcha”).


- SIEMPRE HAY ALGO POSITIVO.

Aunque no todo ha sido negativo, claro está…

Quizás el hecho más positivo de la fase de preparación y de la carrera en sí, sería el hecho de haber podido aguantar (a todos los niveles) la fase crítica de la carrera, unido también a que no fue todo negro en este año, ya que hubo días en este año en los que me encontraría muy exultante corriendo y al acabar la tirada que tocara en el día en cuestión.

Me ha servido también este año para estar mejor de forma y para iniciar el 2018, más fuerte físicamente si cabe, así que este es un punto muy a tener en cuenta para el próximo año a nivel montañero y también hay que decir que para seguir realizando salidas tiradas correderas, pero sin presiones alguna y siempre cuando me apetezca de verdad.

Otro punto muy positivo fue la ausencia de lesiones en este año, quizás porque pecaría de prudente en muchas ocasiones del año y no quería que me pasara lo que me pasó en el 2016 con la lesión que me impidió participar en Valencia.

Y finalmente está el “haber salido con vida” del reto que me había planteado a inicios de año y con el que tenía “una espina clavada” por no haberlo podido hacer el año anterior, aunque de las cuatro maratones que he intentado, mi maratón (en cuanto al estado de forma con el que llegaba) fue la que hubiera corrido en Barcelona en Marzo 2016 y un poco en menor medida la del año pasado en Valencia en Noviembre 2016, no lográndose correr ninguna de las dos por diferentes motivos.


- AGRADECIMIENTOS.

Es de justicia abrir este capítulo de agradecimientos y básicamente se podría dividir el mismo en dos partes bien diferenciadas.

El primero sería a la familia, ya que en todo momento y fuera del tema deportivo me han estado apoyando y pendientes del menda desde el año pasado a raíz de mi divorcio.
Aquí tengo que hacer mención especial a mi padre, que desgraciadamente ya no está entre nosotros pero al que dedico la carrera entera de Valencia y al que me hubiera gustado tener entre nosotros.

Y el otro agradecimiento sería exclusivamente para una gran mujer que llegó a mi vida, Adela y que ha estado durante todo este tiempo aguantando, oyendo mis reflexiones y sobre todo quejas por “estar perdiendo el tiempo” para preparar (y mal encima) la carrera objeto de este post, la Maratón de Valencia.

En todo momento me he sentido apoyado al 110 % por ella, así que el haber llegado a Valencia se debe en mi caso, casi más a ella que a este menda, aunque por otra parte, no podría olvidar una frase de ella que diría más o menos…¿Y después de lo que me dices, todavía te queda una segunda maratón, así que... cómo vas acabarla…?.

Espero y deseo que la tenga al lado durante muchos años, en el presente y futuro y en muchos viajes que podamos realizar para futuras maratones…¿O no?, ya que no sé si en un futuro me apetecerá mucho el seguir corriendo maratones.


IMPRESIONES SOBRE LA CARRERA DE VALENCIA.

Toca comentar algo sobre las impresiones que me llevé en cuanto a la organización de la Maratón de Valencia y mis impresiones no podría ser en ningún caso negativas (y suelo ser siempre muy crítico...).

Ya el año pasado me había llevado muy buenas sensaciones al pillar el dorsal de la maratón que no correría por encontrarme lesionado y este año, finalmente, al acudir a la ciudad a participar o por lo menos “a tomar la salida”, dichas sensaciones serían confirmadas, antes, durante y después de la carrera.

El itinerario de la carrera, totalmente plano, transcurriendo el mismo por avenidas anchas y largas rectas y en cuanto al ambiente de público, a no ser las zonas periféricas, puedo decir que “una pasada” el numeroso público congregado para animar a los corredores.

Muchas bandas de música habría durante todo el recorrido de la prueba, haciendo si cabe, más ameno el correr por las calles de la ciudad.

Por último y como pequeño aspecto negativo, sería el no haber visto los baños portátiles en la mayor parte del recorrido que se suponía que había (no sé si por no haberme fijado bien o porque no había). De todas formas, cuando necesité, sí que los encontraría.


OTRA COSAS SOBRE LA MARATÓN.

El recorrido oficial de la Maratón.


Mi recorrido.


Gráfica que me daría el Garmin sobre la altura, el ritmo, la frecuencia cardiaca y la cadencia de carrera (los ptos rojos indican los momentos en que realizaría las tres paradas que he comentado en el post de la carrera).


Pues con todo este “rollazo” doy por terminado mis post sobre la Maratón de Valencia, esperando algún día el poder volver a participar en la misma, pero eso ya se verá y sobre todo sera siempre…..¡Sobre la marcha…!.