jueves, 18 de agosto de 2016

TURISMO POR OVIEDO.



Días: 14-08-2016 y 15-08-2016.

Lugar: Oviedo.

Comentario:

Viene de…


Pues tras mi periplo de unas horas por algunas poblaciones del concejo de Oviedo, decidiría irme para su capital con el fin de visitar algunos monumentos de la ciudad, entre ellos estaría mi visita a la catedral, catedral que tan solo había visitado una vez hace ya muchos años coincidiendo con mi bautizo, así que como es de suponer, como que no me acordaba mucho del interior del principal recinto religioso de la ciudad.

Dejaría el coche en la C/Arzobispo Guisasola y tranquilamente iría en busca del casco antiguo, encontrándome con la primera estatua del día, situada al lado del parque del Campillín.


La estatua representa el monumento a Campomanes, instalándose en el 2003 y con un coste hace algo más de 10 años de 90.000 euros. 
Dicha estatua tiene una altura de 2m30cm y pesa 3.050 Kg y conmemora el bicentenario de la muerte de Pedro Rodríguez, conde de Campomanes y fue realizada con una aleacción de bronce y silicio patinada en óxido.

Ya por la calle peatonal que es la C/Magdalena iría en busca de una de mis zonas preferidas de la ciudad, sobre todo cuando no hay gente, como es la zona del Fontán.

Casa típica de esta parte del casco antiguo vista desde la Plazuela de Daoiz y Velarde.


Desde la misma plazuela, vista de uno de los palacios de la ciudad, el Palacio del Marqués de San Feliz.


Los inicios de este palacio se remontan al año 1687, siendo vendido al Ayuntamiento de Oviedo que instaló en el año 1794 la fábrica de armas, permaneciendo en estas dependencias hasta 1857.

En Junio de 1892 fue adquirido por los marqueses de San Feliz, familia a la que pertenece en la actualidad.

Durante la guerra civil las autoridades franquistas lo utilizaron como ayuntamiento y en la actualidad sigue siendo residencia privada del Marqués de San Feliz y está considerado como el mejor palacio urbano habitado del norte de España.

Al lado mismo del palacio anterior se encuentra el edificio de la principal biblioteca pública de Oviedo, la Biblioteca Ramón Pérez de Ayala, la cual está ubicada en la antigua casa de comedias del Fontán, un edificio del siglo XVII.


Seguiría con el paseo, adentrándome entonces en la propia Plaza del Fontán, lugar en el que suele haber por el verano algunas terrazas que dan mucho ambiente a toda la zona.


En la propia plaza se encuentra una de las estatuas estrella de esta zona del casco antiguo, "La Bella Lola".


Esta escultura es una réplica de la original, situada en el paseo marítimo de Torrevieja (ciudad hermanada con Oviedo ya que son muchos los asturianos que tienen residencia en esta población alicantina) y es un homenaje a las mujeres de los pescadores que esperan en la orilla a que los marineros lleguen a tierra sanos y salvos.

Tras saludar a “La Bella Lola” seguiría camino de la Plaza del Ayuntamiento y rodeando todo el Mercado del Fontán.


Daría entonces ya a los pocos metros con la propia Plaza del Ayuntamiento o también llamada Plaza de la Constitución, lugar donde está ubicado el Ayuntamiento de la ciudad, edificio construido entre los años 1622 y 1671.


A un lado de dicha plaza se encuentra una de las principales iglesias de la ciudad, la Iglesia de San Isidoro, iglesia que formaba parte en su fundación del desaparecido colegio de la orden de los Jesuitas de San Matias (año 1587), inaugurándose dicha iglesia en el año 1681.


Abandoné esta plaza pasando por debajo del arco de la fachada del Ayuntamiento y tras caminar unos centenares de metros por las C/Cimadevilla y la C/Rúa di entonces con la Plaza de la Catedral de la ciudad, catedral considerada recientemente a través de una votación como la más guapa de España.


Dicha catedral es de estilo gótico y comenzó a edificarse a finales del siglo XIII, prolongándose su construcción durante tres siglos hasta el remate de la torre a mediados del siglo XVI.

En esta zona de la ciudad me encontré con la mujer más famosa de la ciudad, Ana Ozores “La Regenta”, protagonista de la famosa novela de Leopoldo Alas “Clarín”.


A un lado de la plaza se encuentra el Palacio de Valdecarzana-Heredia, palacio edificado entre los años 1627-1629, acogiendo en la actualidad las dependencias del Tribunal Superior de Justicia de Asturias.


La que quizás sea la imagen clásica de la ciudad, la estatua de “La Regenta” y La Catedral.


Fui caminando por la plaza hasta la catedral de S. Salvador ya que mi intención era visitar el interior de la misma y si se podía, ir a ver las diferentes dependencias.

En mi aproximación a la entrada de la catedral, me fijaría en otra de las iglesias importantes del recinto del casco antiguo, en concreto la Iglesia de San Tirso El Real, situada a escasos metros de la catedral, iglesia del Prerrománico Asturiano Renacentista y fundada por el rey Alfonso II “El Casto” en el siglo IX.


Tras cruzar la puerta de la catedral, visitaría la nave principal del recinto religioso, no pudiendo visitar algunas de las diferentes dependencias ya que se encontraban cerradas al público como eran por ejplo la Cámara Santa y algunas otras salas.

Tuve que conformarme con pegar un vistazo caminando por toda la iglesia y sin poder sacar fotos ya que estaban prohibidas las reproducciones visuales.

Tengo que reconocer que aunque sea la catedral de mi ciudad, las vistas de su interior no son de las mejores que he visto para ser de una catedral y en mi opinión la esencia de su belleza radica en la figura que muestra desde el exterior de la misma o lo que es lo mismo desde su plaza, también llamada Plaza de Alfonso II El Casto.

La visita por la zona continuaba y me aproximé a uno de los laterales de la catedral y en donde había un jardin y en su entrada una estatua que correspondía a la figura de Alfonso II (760-842), rey de Asturias durante 51 años.


Auténtico fundador de la ciudad, durante su reinado se descubrió en Santiago de Compostela la supuesta tumba del Apostol Santiago.

Vista del jardín que acabo de mencionar, llamado de Los Reyes Caudillos.


Seguiría con mi caminata dando la vuelta a la catedral, hasta dar con la entrada al Monasterio de San Pelayo, siendo su fundador Alfonso II.

Vista de la fachada barroca de este monasterio, también conocido como el “Monasterio de las Pelayas”, ya que está ocupado por monjas de clausura de dicha orden religiosa.


Muy cerca de la entrada al Monasterio de San Pelayo se encontraba la Plaza de Feijoo, con la estatua en el centro de esta plaza de Fray Benito Feijoo y por detrás de ella la facultad de Psicología.


Un detalle de los edificios a un lado de la plaza con la entrada principal a la facultad de Psicología (drcha).


Y situada en la entrada anterior y mirando para el otro lado de la plaza pude descubrir la Parroquia de Santa María Real de la Corte.


Tras unos minutos en dicha plaza, tocaba poner rumbo hacia otra plaza muy conocida del casco antiguo, la Plaza de la Corrada del Obispo, plaza en la que está situado el edificio del conservatorio de música de la ciudad.

Vista hacia atrás en mi avance hacia la plaza del conservatorio.





Fachada del edificio donde está ubicado el conservatorio, edificio que se conoce como la Casa del Deán Payarinos y casa que fue construida en el año 1900.


Me encaminaría entonces hacia otra plaza conocida de la ciudad, ésta un tanto apartada del bullicio de turistas, la Plaza del Paraguas.


Se levantaría dicha plaza en el lugar donde se encontraba la antigua iglesia románica de San Isidoro, demolida en el año 1922.

Se proyectaría entonces un mercado para la venta de leche, que anteriormente se realizaba en la Plaza de Trascorrales.

Como las lecheras acudían a Oviedo desde sus aldeas con sus latas repletas de leche cargadas sobre burros y luego regresaban a sus casas al atardecer, se levantaría en 1929 en la parte central de la plaza una gran cubierta con forma de paraguas para que las mujeres se cobijaran, de ahí el nombre de Plaza del Paraguas.

Muy cercana a esta plaza se encontraba otra conocida plaza del casco antiguo, la conocida Plaza de Trascorrales, lugar donde se halla enclavado el edificio del antiguo mercado cubierto de pescado y mercado que yo conocí de guaje cuando todavía estaba en funcionamiento.

En la actualidad, el edificio sirve como lugar de exposiciones y de otros eventos de la ciudad.


Y la propia Plaza de Trascorrales, con su estatua de “la lechera”, como casi todas las plazas de la ciudad.


Con más de 100 estatuas que salpican toda la ciudad, hacen que a Oviedo se la conozca como la “ciudad de las estatuas”.

Fui regresando de nuevo en un tranquilo paseo hacia la Plaza de la Catedral y pasando al lado de uno de los edificios del Museo de Bellas Artes de Asturias, en concreto El Palacio de Velarde, un palacio de estilo barroco y del año 1765.


En mi aproximación a la Catedral por la C/Sta Ana, vista de la torre de la Parroquia de San Tirso El real y la gran torre de la Catedral de Oviedo.


Por fin llegaría a la Plaza de la Catedral y en donde se notaba el ambiente turístico de la ciudad, ciudad que año tras año se va viendo cómo se incrementa el número de visitas turísticas y sino que nos lo digan a los que vivimos por aquí.


Otra de las estampas clásicas de esta plaza, la fuente y por detrás el Palacio de Rua o Casa del Marqués de Sta Cruz de Marcenado, uno de los edificios civiles más antiguos de la ciudad, datado en el siglo XV y que fue de los pocos que sobrevivieron al gran incendio de la ciudad, en la Nochebuena de 1521.


Según algunos estudios, fechan sus primeros orígines a finales del siglo XIII y en la actualidad, dicho palacio abre sus salones a la celebración de todo tipo de eventos sociales, culturales y empresariales.

Iba a ir abandonando esta plaza para ir en dirección a la principal plaza de la ciudad, mientras tanto echaba la vista hacia atrás hacia la catedral.


En mi avance y hacia la drcha me iba aparecer otro palacio situado en otra plaza muy conocida por los ovetenses, la Plaza Porlier y en este caso dicho palacio se conoce como el Palacio de Camposagrado, siendo en el presente, sede del Tribunal Superior de Justicia de Asturias.


Este palacio es de estilo barroco y el edificio data de mediados del siglo XVIII.

Otra vista desde esta Plaza Porlier y en este caso del edificio donde está ubicada la oficina central del banco BBVA.


Detalle de la entrada principal a este edificio.


En esta plaza se encuentra otra de las estatuas más visitadas de la ciudad, la estatua que en su momento fue la más famosa de la ciudad y que recibe el nombre del “Regreso de Williams Arrensberg” o conocida popularmente como “El Viajero”.

En esta estatua fue donde se inició la costumbre de fotografiarse junto a las estatuas, siendo obra del asturiano Eduardo Úrculo y la estatua guarda proporciones reales y como detalle, la estatua mira hacia la catedral.

Vista del “Viajero”.


Saliendo de la plaza hacia el centro de Oviedo, iba a pasar por el edificio de la Universidad de Oviedo.

Dicha universidad de Oviedo tiene campus en Oviedo, Gijón y Mieres y fue una de las diez universidades de España durante el siglo XIX.

Fue ideada dicha universidad en el siglo XVI por el arzobispo Fernando Valdés Salas, inquisidor general de las Españas e inicio sus actividades en Oviedo el 21 de septiembre de 1608.

Imagen de este edificio de la universidad, el cual se encontraba cerrado para las visitas en este día, pero bien que se merece una visita.


Tras unos minutos de caminata iba a llegar al que quizás sea el principal paso de cebra de la ciudad, el situado enfrente del Teatro Campoamor, sede todos los años de la entrega de los Premios Principe de Asturias.

El Teatro Campoamor es el teatro de ópera de Oviedo, fundado en 1892 y nació como respuesta a un marco para representar óperas y funciones teatrales debido a la incipiente burguesía económica que empezaba a aflorar en la capital.

Hasta aquel entonces las funciones se representaban en el Teatro del Fontán, al lado de la plaza del mismo nombre y lo que hoy es la Biblioteca de Asturias, Ramón Pérez de Ayala.

A propuesta del escritor y entonces concejal Leopoldo Alas “Clarín”, fue bautizado con el apellido del insigne asturiano Ramón de Campoamor, el cual no pudo asistir a la inauguración, a la que mandó a su hermano y como acto de agradecimiento con el pueblo ovetense envió mil pesetas para el reparto entre los pobres de la ciudad.

Vista del Teatro Campoamor (drcha) y del edificio más alto de la ciudad y conocido como “La Jirafa”.


En cuanto al edificio “La Jirafa” fue proyectado como el primer rascacielos de Oviedo y durante muchos años hubo en el mismo un hotel. 
Ya en el siglo XXI fue restaurado completamente y tras la rehabilitación dejó de ser el hotel que era, para pasar a veinte plantas de viviendas de lujo y tres plantas para oficinas.

Crucé el paso de cebras para sacar una imagen de la que quizás sea la estatua de la ciudad por la que pasa más gente junto a la estatua del cineasta Woody Allen, la estatua conocida como “El Culo” y que representa un culo de proporciones monumentales, obra de Eduardo Úrculo.


Otra vista de la fachada del Campoamor.


Otra de las estatuas que están situadas en la principal plaza de la ciudad, la Plaza de la Escandalera, la estatua que tiene el nombre de La Maternidad pero que es conocida popularmente como “La Gorda”, obra de Botero.


En un principio hubo algo de polémica en la ciudad por el aspecto de la figura de la mujer (pesa más de 800 Kg) y también se criticaba a que una madre sujetaba a su hijo mirando descaradamente hacia otra parte.

Seguidamente se intentó establecer la superstición de que traía buena suerte tocarle el pito al guaje, pero hoy en día es uno de los principales puntos de cita de los ovetenses.

Vista de la principal plaza de la ciudad, la Plaza de la Escandalera.


Por esta plaza anterior, pasan miles y miles de ovetenses a diario y al lado mismo se encuentra el edificio del Parlamento Regional, el Palacio de la C/Fruela, siendo inaugurado en 1910.

Vista del Parlamento Regional.


Fui subiendo unos metros por la C/Marqués de Sta Cruz, quedando hacia atrás la Plaza de la Escandalera así como el edificio de lo que en su día fue la Caja de Ahorros de Asturias, hoy conocida como Liberbank.


Por este día no me daría tiempo a más ya que mi objetivo habría sido también ir a sacar algunas fotos de las joyas del prerrománico que están en la ciudad, pero dichas fotos las dejaría para el día siguiente y para cuando llegara de la carrera del Cross del Cabo Peñas.

Pasamos al día siguiente y vamos con lo más conocido del Prerrománico Asturiano en la ciudad.

Lo primero que iba a visitar iba a ser la Iglesia de San Julián de los Prados, iglesia prerrománica de principios del siglo IX, estando dedicada la misma a los santos mártires, Julián y Basilisa.

Esta iglesia es Patrimonio de la Humanidad desde el año 1998 y tengo que reconocer que la iglesia es pequeña pero que es una “pasada” visitar todo el conjunto así como las pinturas en las paredes que hay en su interior.

Vista de esta iglesia de San Julián de los Prados.





Después de esta corta visita, me iría con el coche hasta la zona del Naranco para visitar las otras dos joyas del prerrománico asturiano.

La primera iba a ser la iglesia de San Miguel de Lillo, la cual fue mandada a edificar hacia el 842 por el rey Ramiro I.





También declarada Patrimonio de la Humanidad en 1985 y dado su deterioro en el 2009 con el peligro de derrumbe, se llevaron a cabo obras de restauración en el 2011.

La última visita de este día y la última de este post de la ciudad de Oviedo, iba a ser el Palacio de Santa María del Naranco, también situado en dicho monte ovetense, terminándose dicho palacio en el año 842 y con una planta de 21 metros de largo por 6 de ancho, dividiéndose en dos pisos y teniendo dicho palacio una altura total de unos 9 metros.

Vista de dicho palacio.








Pues con esta última vista di por concluido el par de días que estuve por el concejo y por la ciudad de Oviedo, aunque sí que es verdad que me quedó todavía mucho por fotografiar, calculo yo que me quedaría faena para otros dos días enteros de caminatas por la ciudad y por el concejo.

Prometo que...¡Continuará algún día...!.




2 comentarios:

  1. Joder Jose, no has dejado nada a la imaginacion, ahora que van a ver los que vayan a Oviedo, si a traves de tus ojos ya lo han visto todo¡¡¡, jajaja.
    Una de las ciudades mas bonitas de España, sin discusion.
    Y buena carrera en La Robla, sigues intratable...
    Un abrazo¡¡¡.

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  2. Rafa...Pues todavía tendría para otros dos días, pero eso para un futuro...
    Cualquier día me fichan como Concejal de Turismo de la ciudad.
    En cuanto a la carrera te digo lo que te dije antes de ella...El que "pegara el hachazo" iba más a ser por demérito de la "víctima" que "del verdugo"...Ya ves que sigo opinando lo mismo que en carreras cortas me ganarías sin muchos problemas ya que me cuesta pillar velocidad...Acuérdate que tengo más fondo y tu más "explosividad" para carreras de 5 ó 6 Km...
    Tengo suerte que tienes mala cabeza y la cabeza te lleva a las confiterías o panaderías,jejej....
    Un abrazo...

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