jueves, 4 de julio de 2019

VACACIONES 2019… 2º DÍA (CUENCA).



Fecha: 23-06-2019.

Lugar: Cuenca.


Comentario:
Segundo día de vacaciones y en este día íbamos a seguir con nuestras andanzas por la parte vieja de la ciudad, así que tras levantarnos iríamos inmediatamente a desayunar a uno de los bares cercanos al apartamento para acto seguido bajar de nuevo hasta la Plaza Mayor con el fin de apuntarnos a una visita guiada por la parte del casco antiguo que no habíamos visitado la tarde anterior.

Durante el desayuno.


Un par de imágenes sacadas durante nuestro itinerario hasta dicha plaza. 




Empezaríamos la visita guida yéndonos hacia la Plaza de la Merced en donde veríamos las fachadas del Seminario Conciliar de San Juan y del Convento de la Merced.






Unos metros más adelante descubriríamos la Portada de la Iglesia de dicho seminario. 


Así como más fachada del seminario junto a la Torre de Mangana. 


En esta parte del casco antiguo pudimos disfrutar de las vistas que nos iba a regalar el Mirador de Mangana, en este caso de la Hoz del Río Júcar y del Cerro de la Majestad, cerro que me quedaría por conocer. 






Desde dicho mirador el guía nos iba a dirigir hacia la zona de la Hoz del Río Huécar y en donde íbamos también a disfrutar de las vistas hacia otro cerro de la ciudad, el Cerro del Socorro con su característico mirador con un Cristo incluido y el Teatro Auditorio de Cuenca en su parte inferior.


Atentos todos a las explicaciones del guía seguiríamos descubriendo casas colgadas, construidas hacia abajo, tal como nos explicaría el mismo. 


Aquí nos ocurriría la anécdota de que por unos minutos quedaría este menda junto al guía, cascándose al sol, mientras el resto del grupo (unas 40 personas aprox) se intentaban refugiar de las altas temperaturas buscando cualquier atisbo de sombra, hecho que me marcaría según “alguien” de ser “un tío raro, raro”.

La primera parte de la visita acabaría en los exteriores de la fachada de la Catedral de Cuenca, donde hubo gente que renunciaría a entrar mientras algunos entraríamos en el edificio acompañados del guía, el cual seguiría dándonos explicaciones y datos sobre el edificio religioso. 


Enlace de la catedral…

Varias imágenes del interior del edificio construido en el periodo comprendido entre los años 1196 – 1257. 






















Tras esta visita, la cual creo que estuvo bastante bien, nos iríamos a comer a la zona de los restaurantes de la parte alta del casco antiguo o lo que es lo mismo, a la zona en donde habíamos desayunado unas horas antes.

Nos dejaríamos caer entonces por uno que tenía bastante gente y en el que nos había parecido atractivo el intentar comer algo en el mismo, llamado “Bar El Castillo”.

En la terraza del restaurante. 


Comeríamos de menú bastante bien para seguidamente irnos al apartamento con el fin de descansar antes de poner rumbo a “La Ciudad Encantada de Cuenca”, pero este capítulo en concreto será para el siguiente post…, así que continúo con lo acontecido después de nuestra llegada a Cuenca después de la visita a dicha ciudad encantada.

Tras la visita anterior, llegaríamos a Cuenca con el tiempo justo para iniciar una segunda visita al casco antiguo, en este caso, la denominada “visita nocturna guiada”, así que nos uniríamos de nuevo a un grupo para iniciar la visita por la parte superior de la Cuenca Antigua y en la que nos internaríamos por alguna calle por la que no habíamos transitado durante las últimas 24 horas.

De nuevo, el Convento de San Pablo. 


Nos enteraríamos a través del guía que Cuenca había tenido en sus buenos años, un acueducto, así que era de obligado cumplimiento sacar un par de imágenes de los restos que quedan en pie del mismo. 




Uno de los descubrimientos del día y del viaje a Cuenca, “Los Ojos de la Mora”, dos grandes ojos pintados en la roca del Cerro de la Majestad.


Trío de imágenes de algunas casas colgadas de esta parte del barrio antiguo. 






Finalizaríamos la visita en la Plaza Mayor, yéndonos entonces a cenar, en esta ocasión al Restaurante conocido como “La Catedral”.

En la terraza de dicho restaurante. 


Brindando por el día y medio que habíamos pasado en Cuenca, que como digo era una ciudad a la que le habíamos echado el ojo desde hacía bastante tiempo. 


Plato típico de la cocina conquense y que no nos daría mucho más, conocido con el nombre de “Morteruelo” y que consiste en un guiso hecho con hígado de cerdo, especias y pan rallado, todo ello machacado bien en un mortero para hacerlo una pasta.


Tras la cena que no nos daría mucho más, pondríamos rumbo al apartamento para descansar hasta el día siguiente ya que teníamos que madrugar en torno a las 07h para que Adela pillara el tren que la llevara de vuelta a Valencia.

¡Pues a descansar…!.


En cuanto a las impresiones sobre Cuenca, decir que me gustó bastante todo lo que vi, descubriendo un casco histórico bastante chulo y bien cuidado, con guapas casas colgantes, una catedral bastante chula (aunque se pueda caer cualquier día de estos), un Puente y un Monasterio de San Pablo también dignos de visitar y un par de Hoces y de Cerros que hacen que la vista disfrute en los momentos en que se observa los mismos.
La parte negativa sería el tema gastronómico ya que no encontraríamos lugares para comer que nos dejaran, en general, un buen sabor de boca, sobre todo los situados en la Plaza Mayor.

Resumiendo…Buena escapada a una ciudad que no conocía.




No hay comentarios:

Publicar un comentario